Carta Magna, su emblema.

Palabras de José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S

"La noticia de que José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S., se disponía a acudir a cierto congreso internacional fascista que está celebrándose en Montreaux es totalmente falsa. El jefe de Falange fue requerido para asistir; pero rehusó terminantemente la invitación, por entender que el genuino carácter nacional del Movimiento que acaudilla repugna incluso la apariencia de una dirección internacional. Por otra parte Falange Española de las J.O.N.S. no es un movimiento fascista; tiene con el fascismo algunas coincidencias en puntos esenciales de valor universal; pero va perfilándose cada día con caracteres peculiares y está segura de encontrar precisamente por ese camino sus posibilidades más fecundas".

domingo, 20 de septiembre de 2009

Juan Negrín López, el oro de España. 6ª parte:

Negrín, una arrogancia muy poco proletaria

La exposición se articula en seis partes:

I. Infancia y juventud en Canarias y Alemania. Negrín médico fisiólogo. Se refiere el folleto a su “formación universitaria en las Universidades alemanes de Kiel y Leipzig”. Redundancia aparte, queda claro que Negrín fue un burgués, que nació en una familia burguesa y que vivió una vida privada burguesa. La foto con su mujer y sus tres hijos nos lo muestra.

II. Negrín socialista. Se afilió al Partido Socialista Obrero Español. Fue diputado durante la II Republica. Dice el texto: “Se alineó con la fracción “centrista” del mismo [PSOE] que encabezaba Indalecio Prieto”. Habría que decir que Prieto era centrista porque Largo Caballero era más extremista; en realidad, el único centrista del PSOE era Besteiro, pronto arrinconado por los otros dos.

III. La guerra civil: la ayuda de la URSS y el oro de Moscú. Negín Ministro de Hacienda. Ojo al dato: “… hizo uso de las reservas de oro del Banco de España”. Ese “hacer uso” consistió en expropiar con violencia (el Cajero se suicidó) las “reservas del banco de España”, que pertenecían al banco, no al gobierno, y eran las cuartas mayores del mundo, más de 500 toneladas. “Negrín, primero como Ministro de hacienda y después como Jefe de Gobierno, propuso el envío de la mayor parte de aquellas a la URSS…”. No lo propuso, lo decidieron Negrín y Largo, sin comunicárselo al presidente del gobierno. A Azaña se lo comunicó Prieto, quien escribe “nunca lo vi tan fuera de sí”. Prieto, ministro de Marina entonces, asegura que se enteró por casualidad, al ver el embarco del oro en Cartagena. Este y Largo escurren el bulto en sus memorias, mostrando que la operación fue turbia, incluso para tiempos de guerra.

El envio del oro a la URSS hubo de hacerse en secreto para no perder definitivamente el crédito –no solo finaciero- de las democracias europeas.

IV. El jefe de gobierno que quiso Azaña. El “que quiso” apunta a la voluntad personal del Presidente dela República. Se pretende insistir en la “legalidad republicana”, tratando de encubrir que ya entonces (mayo de 1937) dependía la República de la URSS. La realidad fue otra: La URSS había decidido unificar la PCE y al PSOE, Largo se oponía, así que decidió quitarle la presidencia del gobierno. Azaña nombra a un socialista bien visto por los comunistas. La opción más lógica era Prieto, el que Azaña prefiriera a Negrin indica que sabía que quienes realmente mandaban eran los soviéticos.

Se indica que el propósito del nombramiento fue llegar a un final pactado de la guerra: “El 17 de mayo de 1937, Manuel Azaña otorgó el poder a Negrín. A su través, Azaña quiso influir en la diplomacia europea para conseguir un final pactado de la guerra”. El “a su través” no parece expresión demasiado fina para un folleto editado por el Ministerio de Cultura. Pero lo peor es que se nos diga que en 1937 se quiso llegar aun final pactado. Sin embargo, después se nos dice que “el Ejército Popular adquirió madurez y organización”. ¿Sería con vistas a negociar con “los fascistas” desde una posición de fuerza?. Los diarios de Azaña contradicen esta pretensión:

“Tiene gran confianza en sus designios, en su autoridad, afirma que la guerra durará mucho todavía (¡un año!) y que se prepara para ello”.

No parece que se tratara de buscar una salida negociada, sino de ganar la guerra.

V. ¡Resistir es vencer!: Negrín aislado. Aquí ya no se habal de negociar, se nos cuenta la versión llorona de la guerra civil. La “legalidad republicana” no tuvo otro remedio que recurrir a Stalin, ese defensor de la democracia: “A partir de 1938, la decisión de Negrín de resistir hasta hallar alguna vía razonable de acabar con el conflicto fraticida, tuvo una consecuencia imprevista: en el plano internacional, la creciente dependencia de la URRS”. No; la dependencia era total desde el momento en que Negrín, sin contar con nadie les envió el oro.

   Nos cuentan que “la total identificación del PCE con la política de resistencia a ultranza de Negrín (…) produjo en el resto de las fuerzas políticas según se sumaban derrotas militares, un rechazo que acabó siendo hostilidad abierta hacia los comunistas y hacia Negrín”. Parece que utilizan la técnica curiosa culpar a los comunistas de la política de Negrin y a Negrín de la de los comunistas para acabar disculpando a los dos. La culpa, sin embargo, es de ambos; actuaban en buena sintonía política: Negrín había buscado la dependencia de la URSS enviando todo el oro.

VI. La doble derrota de Negrín: final de la guerra y exilio. La primera derrota es la derrota ante Franco. Trata de la rebelión de Casado contra la república cuando esta daba sus últimas bocanadas y de la posterior rendición sin condiciones. Se acusa a los rebeldes de “vana esperanza”, pues no obtuvieron ninguna concesión. Pero ¿qué podía esperar lo que quedaba de la Republica cuando su principal valedor había ya pactado con Hitler? Ni una palabra de eso, claro está.

   La segunda derrota viene de los reproches que le hacen los exiliados. El panfleto concluye diciendo que socialistas y republicanos “no repararon en que el auténtico motivo de que la republica fuera muriendo lentamente ante un enemigo muy superior en armas, fue el abandono de la República por las democracias occidentales”. La superioridad en armas es un mito. Cierto es que con menos dinero, y muchas veces a crédito, supieron comprar mejor. Pero eso indica que las “democracias occidentales” sabían con quien se jugaban los cuartos y supieron evaluar debidamente la posibilidades de cada bando. Que no quedara otro remedio que ponerse en manos de la URSS (si es que no lo buscaron directamente) es muy significativo. Vemos también el “fundamentalismo democrático” (creer que únicamente la sociedad democrática es la sociedad política legítima) con que trabajan los organizadores de esta exposición. Para ellos las democracias occidentales tenían una obligación moral de apoyar a la república. ¡Vaya forma de escribir historia!.

Cierra España.

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Miguel de Unamuno - Diario de Sesiones, Junio de 1932

Estas autoridades de la República han de tener la obligación de conocer el catalán. Y eso, no... Si en un tiempo hubo aquello, que indudablemente era algo más que grosero, de «hable usted en cristiano», ahora puede ser a la inversa: «¿No sabe usted catalán? Apréndalo, y si no, no intente gobernarnos aquí.»... La disciplina de partido termina siempre donde empieza la conciencia de las propias convicciones.

Luis Araquistáin,socialista publica en abril de 1934

"En España no puede producirse un fascismo del tipo italiano o alemán. No existe un ejército desmovilizado como en Italia; no existen cientos de miles de jóvenes universitarios sin futuro, ni millones de desempleados como en Alemania. No existe un Mussolini, ni tan siquiera un Hitler; no existen ambiciones imperialistas, ni sentimientos de revancha, ni problemas de expansión, ni tan siquiera la cuestión judía. ¿A partir de qué ingredientes podría obtenerse el fascismo español? No puedo imaginar la receta".

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

“La verdad es, lo he publicado antes de ahora, que el país no recibió mal a la dictadura, ni la dictadura hizo daño material al país. Es decir, no gobernó peor que sus antecesores. Les llevó la ventaja de que impuso orden, corto la anarquía reinante, suprimió los atentados personales, metió el resuello en el cuerpo de los organizadores de huelgas y así se estuvo seis años. Nunca la simpatía personal ha colaborado tan eficazmente en formar de un gobernante como el caso de Primo de Rivera, [...]”

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

Frente Popular (Febrero 1936 - Marzo 1939)



Calvo Sotelo, sesion del 16 de junio de 1936.

"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...
Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.
España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular".

La memoria analfabeta es muy peligrosa

Pérez-Reverte se embala. No es que le duela España, es que le indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. Se revuelve porque, dice, un país inculto no tiene mecanismos de defensa, y “España es un país gozosamente inculto”. Tiene el escritor en la punta de los dedos las batallas, los hombres, las tragedias que han hecho la historia para apuntalar sus argumentos.

- Mi memoria histórica tiene tres mil años, ¿sabes?, y el problema es que la memoria histórica analfabeta es muy peligrosa. Porque contemplar el conflicto del año 36 al 39 y la represión posterior como un elemento aislado, como un periodo concreto y estanco respecto al resto de nuestra historia, es un error, porque el cainismo del español sólo se entiende en un contexto muy amplio. Del año 36 al 39 y la represión posterior sólo se explican con el Cid, con los Reyes Católicos, con la conquista de América, con Cádiz... Separar eso, atribuir los males de un periodo a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada. Yo quiero a alguien culto que me diga que el 36 se explica en Asturias, y se explica en la I República, y se explica en el liberalismo y en el conservadurismo del XIX... Porque el español es históricamente un hijo de puta, ¿comprendes?.

Arturo Pérez-Reverte