Carta Magna, su emblema.

Palabras de José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S

"La noticia de que José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S., se disponía a acudir a cierto congreso internacional fascista que está celebrándose en Montreaux es totalmente falsa. El jefe de Falange fue requerido para asistir; pero rehusó terminantemente la invitación, por entender que el genuino carácter nacional del Movimiento que acaudilla repugna incluso la apariencia de una dirección internacional. Por otra parte Falange Española de las J.O.N.S. no es un movimiento fascista; tiene con el fascismo algunas coincidencias en puntos esenciales de valor universal; pero va perfilándose cada día con caracteres peculiares y está segura de encontrar precisamente por ese camino sus posibilidades más fecundas".
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sábado, 5 de febrero de 2011

ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE HEDILLA




Manuel Hedilla Larrey (Ambrosero, Cantabria, 18 de julio de 1902 - Madrid, 4 de febrero de 1970).El 15 de abril de 1937 convocó una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Falange Española, a celebrar el día 25 del mismo mes y año, con el fin de solucionar la "...aguda crisis de autoridad, disciplina y relajación de los principios nacionalsindicalistas, ocasionados por el carácter provisional del régimen de la Junta de Mando...". Los problemas primordiales que se hacía necesario abordar eran dos: por una parte, la disolución de la Junta de Mando Provisional y, por otra, la elección de un jefe nacional del movimiento hasta el regreso de José Antonio Primo de Rivera, preso en Alicante y al que se creía vivo.
El día 16 de abril de 1937 Agustín Aznar, José Moreno, Jesús Muro, Sancho Dávila y Rafael Garcerán redactaron un pliego de cargos contra Manuel Hedilla y, a continuación, acordaron destituirle de su cargo, disolver la Junta de Mando Provisional, instituir un triunvirato compuesto por Aznar, Dávila y Moreno que se hacía cargo desde ese mismo momento de la jefatura nacional, y convocar un consejo nacional. Tras intentar en vano la conciliación entre ambas partes el día 18 se celebró una reunión del consejo nacional, en un ambiente tenso y crispado, en la que Manuel Hedilla salió elegido jefe nacional de Falange Española de las JONS, quien de inmediato notificó su elección al jefe del Estado, el general Franco.
El 19 de abril Radio Nacional de España emitía un discurso de Franco en el que se hizo publico el decreto por el cual Falange Española y Requetés se integraban en una sola entidad política denominada Falange Española Tradicionalista y de las JONS bajo la jefatura única y suprema de Francisco Franco. El 22 de abril de 1937 Manuel Hedilla se enteró por la prensa de su nombramiento como miembro del Secretariado Político de FET y de las JONS quien, contrario a la Unificación, rechazó su nuevo cargo.
Fue detenido en su domicilio por un comisario de policía e ingresado en prisión. Un juez militar dictó auto de procesamiento contra él, imputándole el querer alejar del mando civil y político de la España nacional al general Franco. Considerando ciertos todos los cargos, la autoridad militar dictó auto de procesamiento y prisión para Manuel Hedilla y una veintena de falangistas más. El 5 de junio se celebró en Salamanca el consejo de guerra contra todos los imputados. Hedilla y otros tres falangistas fueron condenados a muerte, el resto fue condenado a penas menores. Días más tarde un nuevo consejo de guerra condenaba también a muerte a Hedilla por el asesinato, en la noche del 16 al 17 de abril de 1937, del falangista José María Alonso Goyo, consejero del SEU que intentó mediar en el conflicto interno surgido en Falange Española de las JONS con motivo de la elección del jefe nacional del movimiento.
El general Franco indultó a Manuel Hedilla de las dos penas capitales conmutándolas por la de veinte años de prisión. Acto seguido fue trasladado de Salamanca a la cárcel de Cádiz, y de ahí a la prisión de Las Palmas (Gran Canaria). El 18 de julio de 1941 se acordó por decreto del jefe del Estado conmutarle el resto de la pena por la de confinamiento. En Palma de Mallorca (Baleares) encontró un empleo burocrático que le permitió hacer frente a sus necesidades familiares, al tiempo, rechazó todas las ofertas de sus correligionarios para que regresara a la política activa. En 1946 fue puesto en libertad y desde entonces hasta el final de sus días luchó en vano por conseguir su rehabilitación.


domingo, 21 de febrero de 2010

Román Ayza, barón de Tormoye (primer tesorero de FEJONS).

A veces esta vida te da sorpresas, y como será esta que sin quererlo estas vienen a ti, hace unos días recibí a mi correo la petición de un buen amigo, mas que amigo, hermano, hermano de batallas en este espectro del patriotismo, además de ser un buen amigo, pidiéndome que buscara en los pocos medos que tengo algo sobre un nombre referente al primer tesorero de FEJONS el cual yo desconocía, siempre que se habla de FE ,de las juntas Castellanas o JONS, es inherentes a estas siglas y nombres los de José Antonio, Ramiro, Onésimo, Alda y Hedilla, pero y los demás?, por desgracia ni poseo los medios que me serian de utilidad para poder buscar la información que me piden, pero dentro de este humilde proceso y con las herramientas que poseo, fui capaz de dar norte a quien le pidió a mi amigo y hermano que le buscara información sobre el tema y que no consiguió en FEJONS y creo que en otros lugares donde pregunto, para poner mas al día de esta misiva a los que ojean este blog, paso a acoplar parte del email, por aquello de entrar en materia y cito:

REGISTRADO, A VER SI TU..DENTRO DE TU HEMEROTECA, PUEDES CAMARADA Y HERMANO, TE TRASLADO ESTA INFORMACION DE UN CAMARADA QUE SE HA AVERIGUAR ALGO SOBRE SUS FAMILIARES.

Estimado camarada.

Gracias por tu recibimiento.Soy de Gijon Asturias.Estoy buscando información sobre uno antepasados míos : D.ROMAN AYZA y su hijo D.ROMAN AYZA SUAREZ-CASTIELLO, el primero fué el primer tesorero de La Falange en sus comienzos, asesinado por los rojos en Paracuellos. Su hijo sé que siguió la estela política de su padre.

Cualquier dato será bién recibido.Contacté con Falange Española;de las J.O.N.S.; y auténtica, pero no me aportaron nada más.

Un saludo BRAZO EN ALTO

A VER SI PODEMOS AYUDARLE. Y QUIEN MEJOR QUE TU, PARA BUSCAR ESTA INFORMACION.

COMO SIEMPRE, UN AFECTUOSO Y CORDIAL SALUDO.

Como no podía ser de otra forma acepte el poder ayudar a este caballero en lo que pedía y las investigaciones, escasas por falta de herramientas y de medios fue esta, la cual me dejo bastante sorprendido y la que paso a anotar.

Román Ayza, barón de Tormoye (primer tesorero de FEJONS).

Román Ayza, barón de tomeye, fue uno de los miembros que fundo FE y JONS , y de los primeros afiliados al sindicato, tanto es así que una vez fundado y después del acto de la comedia, paso a ser el tesorero de falange, no existe o al menos que yo pueda encontrar biografía alguna sobre esta persona, dentro de los documentos abierto al publico donde se pueda ojear, ni tampoco he visto ningún documento como sucede en otros casos donde se anote su muerte en paracuellos (con eso no afirmo que sea incierto), si es cierto y puedo afirmar, que durante los periodos de 1908 a 1917 perteneció a las juntas del SME, entre 1908 y 1913 y mas tarde a la misma junta de renovación continuista como vocal, entre 1914 a 1917.

Siendo, los componentes de las mismas los que paso a citar, “donde mejor se observa el mencionado espíritu continuista es el 12 de octubre de 1914, cuando en Sesión de la Junta Directiva, haciendo constar el fallecimiento del Vicepresidente León y Ortiz, se produce una renovación por cargos vacantes menos traumática que la consecuente de los sorteos anteriores, proponiéndose el paso de Leonardo Torres Quevedo a la Vicepresidencia vacante y algunos cambios en el resto de los puestos. El acuerdo, ratificado en la Sesión General del mismo día 12, establecía la siguiente composición de la Junta: Presidente José Echegaray Eizaguirre, Vicepresidentes Eduardo Torroja Caballe, Ramón Estrada y Cataira, Luis Gaztelu, Marques de Echandia, Leonardo Torres Quevedo, Vocales Juan Lopez Soler, Román Ayza, Ventura Reyes Prosper y Mariano Fernandez Cortes”.

Pero no solo fue vocal entre estas fechas, sino que fue además uno de los mejores economistas de la época, tanto es así, que procedió a dar conferencias de aritmética y economía EN EL ATENEO DE Madrid, la ultima fue en la apertura del curso ACADÉMICO DE 1921 – 1922,por lo que paso a citar dicha referencia: 25 de Abril.--D. Román Ayza (en la Cátedra pequeña), sobre "Nuevas investigaciones en las abreviaciones aritméticas". MEMORIA LEIDA EN EL ATENEO DE MADRID POR EL SECRETARIO PRIMERO D. VICTORIANO GARCIA MARTI CON MOTIVO DE LA INAUGURACIÓN DEL CURSO ACADÉMICO DE 1921 – 1922, MADRID GRÁFICA "AMBOS MUNDOS" Divino Pastor, 10. --Telef. 22-21-J, 1921.la anterior participación en el ateneo es la que cito a continuación: Boletín de la Biblioteca del Ateneo Científico, Literario y Artístico Madrid Junio 1912 Ayza (Román). —Trigonometría rectilínea y esférica. —Valencia: Imp. De Manuel Alufre, 1900. D. —T. 1:246. F.

Ya en octubre de 1933 se refunden el M.E.S., el Frente Español y Hueste Española en Falange Española, que celebra su mitin fundacional el 29 de octubre de 1933.El 2 de noviembre sería legalizado el nuevo partido, con unos Estatutos firmados por José Antonio, Ruiz de Alda y Eliseo García del Moral. Entre los fundadores se encontraban: José Antonio Primo de Rivera, Julio Ruiz de Alda, Alfonso García Valdecasas, Manuel Sarrión, Andrés de la Cuerda, Emilio Alvar González, Rafael Sánchez Mazas, José Miguel Guitarte, Peláez, Vicente Cadenas y Vicent, Martínez Cabezas, Valdés Larrañaga, Ximénez Sandoval (padre e hijo), Eugenio Montes, José Sainz, Antonio Tomás de la Cuerda, Julián Pemartín, Sancho Dávila, José Luna, Zayas, Luis Santamarina, José María Alfaro Polanco, Raimundo Fernández Cuesta. El 2 de noviembre de 1933 se inaugura la sede oficial en la C/ Torrijos nº 46 y se nombraba la Junta de Mando, en cuyo seno actuaría el Triunvirato Ejecutivo: Julio Ruiz de Alda. Alfonso García Valdecasas. José Antonio Primo de Rivera. Miembros de la Junta: Eliseo García del Moral y Bujalarce: Secretario. Román Ayza: Tesorero. Sánchez Mazas: Delegado de Estudios. Martínez Cabezas: Delegado de Organización Local. Alvar González: Coordinador de Provincias. Rodríguez Tarduchy: Propaganda. Vocales: Agustín Escudero. Antonio Bouthelier. Mariano García.

Pero no solo esta última anotación que realizo sobre el primer tesorero de FEJONS, sino que además fue uno de los que busco por orden de José Antonio, un nombre apropiado a las letras FE y así se afirma en los datos que a continuación aporto:

"El mitin de la Comedia fue el último acto en la preparación del lanzamiento del partido. Se había abandonado el nombre de Movimiento Español Sindicalista para sustituirlo por otro más corto y rotundo: Falange Española. El consenso de los fundadores en torno al nombre ha dado origen a una larga polémica entre los testigos y los estudiosos del falangismo. La palabra falange había sido utilizada ya en el manifiesto de La Conquista del Estado y luego repetidamente por las J.O.N.S. y por Giménez Caballero, que la empleó varias veces en su influyente Genio de España, publicado un año antes. Ximénez de Sandoval atribuyó la paternidad a de Ruiz de Alda, el mismo día del mitin fundacional. Esta fue la tesis aceptada durante mucho tiempo. Pero Gibson recuperó el testimonio, poco conocido, de Elisio García del Moral, antiguo miembro del Frente Español, quien afirmaba en 1942 que la idea era suya. En vísperas del mitin de la Comedia, Valdecasas le habría encomendado la tarea de buscar dos palabras para las iniciales FE que no fueran las del Frente: Allí se encontraban, junto con el anfitrión, Rodríguez Tarduchy, Primo de Rivera y algún otro futuro falangista:

Con posterioridad a la difusión de Gibson de este texto, Gibello recogió en la segunda versión de su biografía del líder falangista una carta de Román Ayza, barón de Tormoye, uno de los primeros afiliados. Conforme a este testimonio, las iniciales FE, que originalmente significaban "Fascismo Español", no pudieron ser aplicadas a la hora de legalizar el partido, ya que la legislación republicana prohibía la utilización de la palabra fascismo en la denominación de las organizaciones políticas o sindicales. Un día, a finales de octubre, José Antonio habría encomendado a Ayza el estudio de un nuevo nombre que respetase las ya conocidas siglas. Aquella noche, ayudado por su esposa, Carmen Suárez Castiello, habría elegido el nombre de Falange Española, .

Tuviera la denominación del nuevo partido origen jonsista o se debiera a la imaginación de Ruiz de Alda, de García del Moral o de Ayza, se hubiera adoptado antes o después del mitin de la Comedia, lo cierto es que la actividad del partido se inició cinco días después del acto fundacional, el 2 de noviembre de 1933."

Solo me resta terminar con esta corta investigación y para mi muy fructífera, estas reseñas sobre su linaje:

Hace ya cerca de 800 años que brilla en los anales de España el apellido Vargas, y más de seiscientos que se le ve unido con el honorífico apodo o acuña de Machuca, que adquirió el insigne guerrero Diego de Vargas por el admirable denuedo y rara valentía, con que machucaba a los moros en la batalla de Jerez, en el año 1232. Desde aquellos remotos tiempos, sus descendientes han enaltecido el renombre de su antecesor, brillando en las Órdenes Militares, señalándose en las batallas con proezas y nobles hazañas y desempeñando con aplauso y acierto, importantes cargos y elevadas dignidades, siendo muchos los que hasta en nuestros días, sostienen en Madrid, en Extremadura, en Andalucía y otras partes, el esplendor de su esclarecida estirpe, de modo que entre los más antiguos y frondosos árboles genealógicos de España, ocupa su lugar, el de la casa de Vargas Machuca. Una de las ramas se estableció desde muy antigua, en Sevilla, donde sus ilustres hijos han sido siempre tenidos por hijosdalgo notorios, gozando de todos los honores, preeminencias y distinciones correspondientes a su clase y esclarecida estirpe. El cronista Gonzalo Argote de Molina, señala que los de este linaje y apellido Vargas son naturales de las montañas de Cantabria, donde también tienen su casa y solar antigua, de hijosdalgo y caballeros, sita en el lugar de su nombre, en el Ayuntamiento de Puente Viesgo (Cantabria). Una de las ramas, pasó a Belchite (Zaragoza).

Apellido Andaluz. Probó su nobleza en las Ordenes de Santiago(1625,1641,1652,1655 y 1828) Calatrava(1789) y Alcántara(1645,1795, y 1827) y repetidas veces en la Real Compañía de Guardias Marinas._Don Pedro María de Vargas Machuca fue creado marqués de Vargas-Machuca en 31 de Octubre de 1782. Don Pedro Javier de Vargas Machuca y Caro , su hijo don Pedro de Vargas Machuca y Aguilar y su nieto don Juan María de Vargas-Machuca, fueron Caballeros veinticuatros de Sevilla. Don Rafael María de Vargas-Machuca y Ayensa de la Mota, Barón de Tormoye, ingresó en la Orden de Alcántara. El teniente coronel don Angel Vargas-Machuca y Ayensa de la Mota vistió el hábito de Santiago en 1828. Don Pedro de Vargas-Machuca y Ayensa de la Mota ingresó en la Orden de Carlos III en 1825. Sus Armas: En campo de plata, tres fajas ondeantes de azur. Cimera: Un brazo armado empuñando un ramo de oliva de sinople. Algunos añaden bordura de Castilla y León. (La rama Guayaquileña).

El título de Barón de Tormoye fue concedido en Flandes el 4 de septiembre de 1596 a don Carlos de Turnohut y Vander-Heyden y desde 1941, Don Ramón Ayza y Suarez –Castiello, Vargas-Machuca y Mumbert , XI Barón

-Yo me acuerdo haber leído que un caballero español llamado Diego Pérez de Vargas, habéndosele en una batalla roto la espada, desgajó de una encina un pesado ramo o tronco, y con el hizo tales cosas aquel día, u machacó a tantos moros que le pusieron por sobrenombre Machuca y así él como sus descendientes se llamaron desde aquel día en adelante Vargas y Machuca.(Miguel de Cervantes Saavedra y Cortina “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” Cap. VIII)

Aun queda mas por escribir sobre su linaje el cuál, no voy a hacer, solo terminare con una copia del BOE del año 2006, la cual cito:

ORDEN JUS/310/2006, de 23 de enero, por la que se manda expedir, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Barón de Tormoye, a favor de don Juan Miguel Wilhelmi Ayza.
De conformidad con lo prevenido en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey (q.D.g.), ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Barón de Tormoye, a favor de don Juan Miguel Wilhelmi Ayza, por fallecimiento de su tío, don Román Ayza y Suárez-Castiello.

Madrid, 23 de enero de 2006.

Cierra España.

jueves, 18 de febrero de 2010

Domingo Batet y Mestres (Tarragona,1872-Burgos,1937).

Nació en Tarragona en 1872. Murió en Burgos en 1937.
Ingresa en la Academia Militar en 1887.En 1895 parte como teniente voluntario a Cuba, donde asciende a capitán por méritos de guerra (1896).Vuelve a la Penísula en 1897, continua sus estudios y asciende a coronel en 1919.

El año 1921 fue designado juez especial encargado de instruir los procedimientos derivados de los desastres militares sucedidos en Marruecos (expediente Picasso), cargo del que dimite, entendiendo que correspondía a un militar del cuerpo jurídico.

Ascendido a general de brigada en 1925, fue destinado a Alicante, y posteriormente a Tarragona.

Acusado de complicidad en el intento de alzamiento militar contra la Dictadura sucedido en la noche de San Juan (1926), fue detenido y procesado, pero el Consejo Superior de Guerra lo absolvió.

Al ser proclamada la República en 1931, se encuentra destinado en Mallorca, y substituye al destituido general López Ochoa como jefe de la Cuarta División, con sede en Barcelona. Durante este comandamiento se distingue por el acatamiento a la autoridad civil, por el respeto al régimen autonómico catalán y por la prudéncia con que actua en las tensiones entre algunos sectores militares y la nueva administración autonómica.

Al producirse los acontecimientos del Seis de Octubre de 1934, consigue dominarlos con la mínima destrucción y derramamiento de sangre, actitud que le valió ataques de algunos sectores militares, así como la hostilidad de los vencidos.

El 26 de Noviembre de 1934 es recibido en el despacho del Ministro de la Guerra por Alejandro Lerroux, presidente del govierno y ministro.

En Marzo de 1935 fue nombrado jefe de la casa militar del presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora, y cesa después de las eleciones del 16 de Febrero de 1936.

Designado jefe de la Sexta División Militar, con sede en Burgos, intenta evitar el alzamiento que algunos sectores militares proponían, y el 16 de Julio de 1936 se entrevista en el monanterio de Irache, con su subordinado el general Emilio Mola, comandante militar de Pamplona.

Todavía, el dia 18 de Julio, después de haberse anunciado el levantamiento, intenta, en una conversación telefónica, disuadirle. Aquella misma noche, el general Batet fue detenido en Burgos por algunos de sus oficiales. Condenado a muerte en consejo de guerra sumarísimo el 8 de Enero de 1937, fue fusilado el 18 de Febrero siguiente.

Cierra España.

viernes, 8 de enero de 2010

Diego Martínez Barrio


«Un partido republicano, en cuanto instrumento de la democracia libre tiene por misión ser freno para las impaciencias de la izquierda y acicate para el inmovilismo de la derecha». (Palabras de Diego Martínez Barrio en su última intervención pública, poco antes de morir.)


«Para la mayoría del país Don Diego es una figura un tanto desvaída que no suscita animadversiones entre los socialistas ni en ninguno de los diversos sectores republicanos. Tan sólo la extrema derecha monárquica y católica ve con recelo y desconfianza su ascensión por el simple hecho de ocupar —según rumor persistente— un elevado puesto en la masonería. Pero aún siendo masón, la oligarquía española lo considera cien veces menos peligroso para sus intereses que puedan serlo sindicalistas, comunistas y socialistas e incluso que los demagogos del radicalismo, de la Esquerra catalana o del federalismo histórico»>.

«que el 14 de abril la mayoría de los españoles quisiera el cambio a la izquierda y en 1933 casi toda España votase el cambio a la derecha... y que en febrero de 1936 otra vez se girase a la izquierda, sólo puede entenderse desde la falta de una concienciación política, económica y cultural».

(Sevilla, 1883 - París, 1962) Político español. De origen humilde, trabajó como panadero, como tipógrafo y en el bufete de un procurador. Propietario de una imprenta, imprimió el semanario republicano El Pueblo. Inició su carrera política en 1903, año en que se afilió a la Unión Republicana, cuyo dirigente era el cordobés Alejandro Lerroux. Cuando esta formación política se rompió en 1907, la amistad que tenía con Lerroux y la innegable fascinación que sobre él ejercía le llevaron a colaborar en la formación del Partido Radical. Durante la Dictadura del general Primo de Rivera colaboró con todas las intentonas de la oposición.

Firmó el manifiesto del comité republicano de 1930 y se vio implicado en los sucesos que llevaron a la Sublevación de Jaca por parte de los capitanes Galán y García Hernández, lo que lo llevó a huir por un tiempo al extranjero. Trabajó por el advenimiento de la República, para lo que representó a los republicanos de Andalucía en el Comité Revolucionario que se reunió en San Sebastián bajo la presidencia de Alcalá Zamora.

Proclamada la República, se hizo cargo en el Gobierno Provisional de la cartera de Comunicaciones. Con Lerroux de presidente del Consejo de Ministros, fue ministro de la Gobernación y, en 1933, se hizo cargo de la presidencia del Consejo de Ministros. Desde esa posición, preparó las elecciones de noviembre de 1933, en las que triunfó el centro y la derecha. Por un tiempo breve (desde diciembre de 1933), fue ministro de la Guerra, pues en enero de 1934 volvía a la cartera de Gobernación.

Su actitud crítica respecto de los gobiernos radicales acabó por alejarlo del partido junto a un grupo de trece diputados; con ellos, y con militantes del Partido Radical Socialista, fundó la Unión Republicana. Disueltas las cortes tras la fallida Revolución de Asturias, se coaligó con la Izquierda Republicana de Manuel Azaña y los partidos marxistas para formar el Frente Popular.

Tras las elecciones de febrero de 1936, el triunfo del Frente Popular le llevó a la Presidencia de las Cortes; por otra parte, a la destitución de Alcalá Zamora, ocupó de forma interina la Presidencia de la República (desde el 7 de abril al 10 de mayo). Al producirse la sublevación del 18 de julio, pretendió llegar a un pacto con el general Mola, a quien correspondería un ministerio en el nuevo gobierno; sin embargo, su intento fracasó, aunque logró que la Región Militar de Valencia permaneciese leal a la República.

Durante la Guerra Civil fue uno de los consejeros de Azaña y presidió en varias ocasiones las cortes de la República; aparte, fue un destacado francmasón, que tuvo rango de Gran Oriente de España. Finalizada la guerra, se refugió en Francia para pasar más tarde a México y, al final, volver a Francia, donde sucedió a Manuel Azaña como presidente de la República Española en Exilio; en este país, concretamente en París, vivió humildemente hasta su muerte, acaecida al inicio de 1962.

Treinta y ocho años después de su muerte, los restos mortales de Martínez Barrios fueron inhumados en el cementerio de San Fernando en Sevilla (España), la ciudad donde nació y en la que había pedido ser enterrado junto a su primera y segunda esposa. La llegada del féretro estuvo arropada por miles de simpatizantes que quisieron rendir homenaje al último presidente de la Segunda República, además de personalidades políticas e intelectuales del país.
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El político sevillano Martínez Barrio, llegó a ser Presidente de la II República Española en el exilio. Pese a ello y a su trabajo al frente de varias carteras ministeriales y como jefe del gobierno, es desconocido para la mayoría de los andaluces.

Diego Martínez Barrio nació en Sevilla en 1883 en el seno de una familia humilde, trabajó desde los diez años en una panadería y más tarde de aprendiz de tipógrafo, y en el bufete de un procurador. Luego lograría ser dueño de su propia imprenta donde se imprimía el semanario republicano "El Pueblo". Se incorporó con 20 años al grupo que lideraba el cordobés Alejandro Lerroux dentro de la Unión Republicana que éste fundara junto con Salmerón. Al abandonar Lerroux la Unión Republicana y fundar en 1908 el Partido Radical, Martínez Barrio le sigue formando el partido en Sevilla donde logra ser concejal en dos ocasiones, desde 1910 a 1913 y desde 1920 a 1923.

Complicado en la sublevación de Jaca, tiene que huir brevemente al extranjero (1930) pero ya ha representado a los republicanos andaluces en el Comité Revolucionario reunido en San Sebastián y presidido por Alcalá Zamora, donde se ha logrado el llamado Pacto de San Sebastián que facilita la proclamación de la II República Española el 14 de abril de 1931.

Nombrado Ministro de Comunicaciones en el gobierno provisional, en 1933 es nombrado Ministro de Gobernación y después sustituye a Lerroux como Presidente del Consejo de Ministros desde el cual convocó las elecciones de noviembre, cuyos resultados, dieron el triunfo a las derechas.

Nombrado Ministro de Guerra el 16 de diciembre de 1934, el 14 de enero de 1934 pasó de nuevo a Gobernación. Su dimisión el 1 de marzo provocó una crisis total en el gobierno presidido por Lerroux y apoyado por la C.E.D.A., dos meses después abandonó el Partido Radical de Lerroux por la política moderada que este llevaba logrando ser seguido por muchos militantes andaluces y por trece diputados con los que funda el grupo parlamentario denominado Radical-demócrata. Con la llegada de militantes del disuelto Partido Radical Socialista, constituyó uno nuevo llamado Unión Republicana.


Disueltas las Cortes tras la revolución de Asturias y la unión Lerroux-Gil Robles, Martínez Barrio forma una coalición con la Izquierda Republicana de Azaña y los partidos marxistas: el Frente Popular, que vence en las elecciones de febrero de 1936 y es elegido Presidente de las Cortes, ejerciendo interinamente de Presidente de la República desde el 7 de abril al 10 de mayo de 1936 por la caída de Alcalá Zamora.

Destacado miembro de la Masonería española, el 18-19 de julio del 36 intenta con su prestigio personal, sus grandes dotes organizativas y políticas, y sobre todos su humanidad y moderación, formar un gobierno de concentración que agrupara a todos los partidos para anular la rebelión franquista, pero fracasa en su intento pese a que con sus constantes llamadas telefónicas logra la adhesión de los generales de la región de Valencia.

A la caída de la República Martínez Barrio se refugia en Francia, de ahí huye a México donde sucede a Manuel Azaña como presidente de la República en el exilio, y finalmente regresa a Francia donde muere modestamente en París, a comienzos de 1962.
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(Sevilla,1883-París,1962) Era tipógrafo y periodista. Era la mano derecha de Alejandro Lerroux en el Partido Radical Republicano. Fue gran maestre del Grande Oriente de España de la masonería. Fue teniente de alcalde republicano en el ayuntamiento de Sevilla. Fue miembro del Comité revolucionario de 1930, por lo que tras la sublevación de Jaca en diciembre de 1931 huyó a Hendaya y París.

En la II República fue Ministro de Comunicaciones con el gobierno provisional (1931). Fue diputado en todas las legislaturas republicanas. Con Lerroux fue Ministro de Gobernación en 1933, presidente del consejo de ministros, ministreo de la Guera entre diciembre y marzo de 1934, así como nuevamente Ministro de Gobernación en 1934, periodo en que se separó de Lerroux y fundó Unión Republicana (el 16/5/1934), que integraría dentro del Frente Popular. Fue presidente interino de la República tras la maquinación para destituir a Alcalá Zamora y hasta el nombramiento de Azaña, en otra operación para librarse ahora de éste.

Tras la dimisión de Santiago Casares Quiroga, Azaña le encargó elaborar un gobierno para frenar el alzamiento nacional del 18 de julio, pero sólo le duró un día por su negativa a armar descontroladamente a los milicianos y las manifestaciones de milicianos socialistas y comunistas contra su nuevo gobierno moderado (con un programa que prohibía las huelgas, el desarme de las milicias, gobierno moderado, disolución de lsa cortes y referendum sobre el régimen político), así como que Mola (a quien ofreció un ministerio) le indicase que todo era ya irreversible, tras el cual le sustituyó José Giral. Con su caída, según Hugh Thomas "lo que quedaba de la España liberal había entrado en su agonía mortal", es decir, la zona republicana ya no defendía la democracia ni la Republica del 14 de abril. A continuación sin avisar a nadie abandonó Madrid y se fue a Valencia, pese a lo que quedó como presidente de las Cortes (nombrado el 3 de abril de 1936 después de las elecciones de febrero) durante toda la guerra (aunque durante la guerra sólo fue una ficción, ya que sólo se reunieron parte de los diputados del Frente Popular y ningún diputado de la oposición, que, o estaban encarcelados, asesinados, ocultos o en la zona nacional).

Tras la caída de Barcelona huyó a Francia, en 1940 a Cuba y luego a Méjico. Ya en el exilio y a causa de la dimisión de Azaña fue el Presidente de la supuesta República en el exilio en París hasta su muerte (desde 1945 vivió en París).

NOMBRAMIENTO DE PRESIDENTE INTERINO.- (Gaceta de Madrid de 8/4/36) "En la sesión celebrada por el Congreso de Diputados en el día de hoy, convocada con la antelación y en la forma que determina el artículo 106 de su Reglamento, para tratar del caso previsto en el último párrafo del artículo 81 de la Constitución, se ha sometido a la deliberación y acuerdo de la Cámara una proposición para que las Cortes, a los fines del último párrafo del citado artículo 81 declaren que no era necesario el decreto de disolución de Cortes de 7 de enero de 1936.

"Y habiendo el Congreso aprobado la propuesta por 288 votos de los 417 Diputados que actualmente lo constituyen, ha cesado en sus funciones como presidente de la República el Excmo. Sr. D. Niceto Alcalá-Zamora y Torres, y entrando a ejercer sus funciones con carácter de interinidad el de las Cortes, Excmo. Sr. D. Diego Martínez Barrio, en cumplimiento de lo que dispone el artículo 74 de la Constitución.

Palacio del Congreso, 7 de abril de 1936. El Vpte. del Congreso, en funciones de Presidente, Luis Jiménez de Asúa".

Cierra España.

domingo, 3 de enero de 2010

Ramiro de Maeztu


(Vitoria, 1875 - Aravaca, 1936) Escritor español. Relacionado con la Generación del 98, su ideario inicialmente progresista desembocó en una defensa a ultranza del nacionalcatolicismo. De padre cubano, descendiente de vascos, y madre inglesa, pasó su juventud en París y luego en Cuba. De regreso a España en 1894, se dedicó al periodismo y mantuvo una fecunda relación con figuras de la Generación del 98 como Azorín y P. Baroja.


En los artículos de su primera época, reunidos parcialmente en el volumen Hacia otra España (1899), defendió con vehemencia tesis regeneracionistas influido por el individualismo de Nietzsche y por sus simpatías hacia el socialismo marxista. Asimismo, en la novela La guerra del Transvaal y los misterios de la banca de Londres (publicada por entregas en 1900-1901), opuso los anhelos de libertad y justicia de los colonos holandeses a la explotación británica.

De 1905 a 1919 permaneció como corresponsal en Londres, donde entró en contacto con la sociedad fabiana y escribió conferencias como "La revolución y los intelectuales" (1910). Durante la Primera Guerra Mundial apoyó a los aliados y su ideología experimentó un brusco cambio de orientación, expresado en Authority, liberty and function in the ligth of the war (1916), traducido con el título de La crisis del humanismo (1919).

En este libro lamenta la desaparición de los valores propios del Renacimiento y proclamó la necesidad de que los individuos se sometan al poder, la verdad y la justicia. Estas tesis antiliberales y profundamente reaccionarias le valieron para ser nombrado embajador en Argentina (1928) durante la dictadura de Primo de Rivera. Su ensayo más importante desde un punto de vista literario es Don Quijote, don Juan y la Celestina (1926), donde examina el espíritu español a la luz de estos tres personajes.

Desde 1931 dirigió la revista Acción Española, órgano del partido derechista del mismo nombre, y publicó libros como Defensa de la hispanidad (1934), alegato en favor de la monarquía y la tradición católica. Miembro de la Real Academia Española en 1935, fue fusilado por los republicanos al comienzo de la Guerra Civil.

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Ramiro de Maeztu, Escritor e ideólogo español, nacido en Vitoria el 4 de mayo de 1875 y asesinado el 29 de octubre de 1936 en Aravaca, de madrugada, tras una saca de la madrileña cárcel de las Ventas, donde la República le mantenía detenido desde el 30 de julio de 1936.

Fue hijo de padre vasco y madre inglesa, factor que explica su entusiasmo por las instituciones británicas y su dominio del inglés así como su carácter de agudo observador de la realidad española, que estaba motivado también por la ruina familiar al hundirse los negocios en Cuba. En Inglaterra vivió 15 años y estuvo casado con una inglesa.

Hizo sus primeras armas periodísticas en Bilbao, a los 18 años. Posteriormente, entregado de lleno al periodismo, lo cultivó en Madrid y el extranjero. Fue corresponsal en Londres de La Correspondencia de España, Nuevo Mundo y Heraldo de Madrid, y corresponsal de guerra en Italia (1914-15). Fruto de su formación en la cultura político-económica sajona fue su obra en inglés "Authority, Liberty and Function in the Light of the War" (1916), que luego (1918) se convertiría en "La crisis del Humanismo".

Su postura intelectual le sitúa en la «generación del 98», que, nacida a raíz del desastre colonial de 1898, emprendió la tarea de buscar remedio a la decadencia española. Sin embargo, al igual que otros autores de la generación del 98 y por un largo y complejo proceso que tiene mucho de conversión espiritual, acabó repudiando a su generación, antitradicional y europeizante, rectificó su liberalismo anticristiano y afirmó rotundamente los que él definió como valores eternos de la raza.

El gobierno del general Primo de Rivera le nombró en 1928 embajador de España en Argentina. Allí tuvo ocasión de tratar con Zacarías de Vizcarra, el introductor en 1926 de la idea de la «hispanidad», de la que se ha dicho que Maeztu fue apóstol.

En enero de 1931 propuso llamar Hispanidad a la revista que planeaba junto con Eugenio Vegas Latapie y el Marqués de Quintanar, en los días previos a la proclamación de la República del 14 de abril. Aunque esa revista se acabó llamando Acción Española, se abrió con su artículo La Hispanidad (15 diciembre 1931), primero de los que allí fue publicando a lo largo de 1932 y 1933, recopilados luego en su famoso libro Defensa de la Hispanidad (1934), la obra que le hizo más conocido y que influyó de manera determinante en la consolidación de una alternativa política hispánica frente a las pretensiones globalizadoras del comunismo soviético, en un proceso que, tras el fallido golpe de estado revolucionario contra la República burguesa de octubre de 1934, desembocó en el alzamiento militar de julio de 1936. Maeztu escribió también la presentación de la revista, que se publicó sin firma, y mereció el Premio Luca de Tena otorgado por el diario monárquico ABC. Desde el número 28 de Acción Española figuró Ramiro de Maeztu formalmente como su director, y lo fue hasta el último número, el de junio de 1936.

En abril de 1934 los artículos que hasta entonces había ido publicando en Acción Española sobre la Hispanidad, y que le habían permitido ir analizando y precisando tal idea, sirvieron para formar un libro, que sirvió para consolidar definitivamente el término propuesto por Zacarías de Vizcarra, y que se convertiría en la obra más influyente y conocida de Ramiro de Maeztu: Defensa de la Hispanidad, alegato en pro de la civilización hispánica y católica, en el que a los principios revolucionarios de «Libertad, Igualdad y Fraternidad» contrapone los de «Servicio, Jerarquía y Humanidad».

Vizcarra había propuesto en 1926, en Buenos Aires, el término Hispanidad para sustituir al de Raza, en el sentido que se le daba entre nosotros al hablar de Fiesta de la Raza; Maeztu desde 1931 se había convertido en el principal propagador de la nueva palabra, había desarrollado su significado en los artículos publicados a lo largo de 1932 y 1933 y acababa de aparecer en 1934 su libro en Defensa de la idea.

Cuando el doce de octubre de ese mismo año la Hispanidad iba a contar con una Apología de lujo por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Isidro Gomá, en la celebración oficial argentina del Día de la Raza ante las autoridades reunidas en el Teatro Colón de Buenos Aires esto provoca una enorme alegría en Maeztu que, al enterarse por la radio en Madrid del reconocimiento recibido al otro lado del Atlántico, corrió emocionado a contarle la buena nueva a Eugenio Vegas Latapie, más preocupado por los sucesos del momento: ese mismo día 13 de octubre de 1934, los cientos de golpistas asturianos contra el orden establecido, que querían consolidar a toda prisa su Revolución (bolchevique o anarquista) contra la República burguesa, lograron destruir el edificio de la Universidad de Oviedo, sus aulas e instalaciones, y reducir a cenizas sus archivos y la Biblioteca, eliminando así por fin una de las principales instituciones contrarrevolucionarias, instrumento odioso de la perpetuación ideológica de la burguesía oligarca y feudal, enemiga del pueblo.

El antiguo anarquista terminó militando en el grupo derechista de Renovación Española, desde el que se distinguió por su oposición al régimen republicano. Murió fusilado en los inicios de la Guerra Civil (29 octubre 1936).

Cierra España.

sábado, 2 de enero de 2010

Onésimo Redondo Ortega


“Debemos acorralar con un genuino movimiento revolucionario todas las formas de usura, incluso esa moderna, que consiste en pagar al labrador un mínimo bastante para que no muera y siga trabajando, pero insuficiente para que sostenga los hijos que da a la Patria.”


(Onésimo Redondo Ortega; Quintanilla de Abajo, 1905 - Labajos, 1936) Político español. En 1928 se licenció en Derecho por la Universidad de Salamanca. Fundó en Valladolid las Juntas castellanas de actuación hispánica (1931), que publicaron el semanario Libertad, y se unió al grupo La conquista del estado de Madrid, para la formación de las JONS. En los incidentes del 10 de agosto de 1932 fue deportado a Portugal, donde permaneció hasta el año siguiente. El semanario Igualdad sustituyó a Libertad, suspendido por el gobierno. En las elecciones de 1933 se presentó como candidato a diputado independiente a Cortes, pero se retiró para no fraccionar los votos. Entre tanto funcionaban ya, por iniciativa suya, el Sindicato Triguero y el Centro de Estudios Castellanos que él mismo dirigía.

En febrero de 1934 tuvo lugar la fusión de las JONS y Falange Española. Redondo intervino en el acto del 4 de marzo de 1934 en el Teatro Calderón de Valladolid. Aceptó la jefatura de José Antonio Primo de Rivera y puso al servicio de Falange Española de la JONS todo su afán, su entusiasmo y su empuje. Continuó su labor en la revista Libertad y dedicó especial atención al SEU (Sindicato español universitario). Fue de nuevo candidato a diputado en las elecciones de febrero de 1936. Derrotado, fue detenido en Ávila, en marzo de 1936. Tras ser liberado por los nacionalistas marchó al frente, donde murió.

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Onésimo Redondo nació en Quintanilla de Abajo (Valladolid) –hoy Quintanilla de Onésimo- en el año 1905.

Era hijo de padres labradores y las dos grandes pasiones de su vida fueron el campo y Castilla, a la que consideraba cuna del Imperio español y de la futura Revolución Nacional. Onésimo era el prototipo del hombre que vive y muere por unos ideales.

Onésimo ya desde muy joven tenía fama de hombre aislado y solitario. Los que le conocieron siempre le recordaron fundamentalmente leyendo y paseando por el campo.

Era más bien alto, de complexión fuerte, de mirada penetrante, firme y soñadora. Tenía el rostro asceta y de un iluminado; ágil de pensamiento, rígido de costumbres, austero sencillo, humilde, fuerte en el mando, valiente, decidido y de ademanes severos y marciales: el hombre ideal para despertar Castilla de su letargo y la antítesis de los charlatanes y politicastros afeminados – de derecha o de izquierda- de la democracia. A Onésimo le repugnaba profundamente la charlatanería parlamentaría, los periodistas, a los que denominaba "periodistas de la pluma", las grandes urbes, la crítica y la murmuración. Despreciaba la democracia y aspiraba a crear una nueva Orden de monjes-guerreros como en la Edad Media.

Era un hombre de una profunda espiritualidad, pero de una espiritualidad viril y heroica, vivida y practicada sin los exhibicionismos o gazmoñerías típicos de los gilipollas cuellotorcidos de Acción Católica o del Opus Dei. Rendía culto a la fortaleza física, la forma muscular y atlética que consideraba indispensables y paralelas a la educación política. Hacía gimnasia cotidiana y salía al campo en largas caminatas. Amaba profundamente la Madre Naturaleza y le gustaba aislarse entre bosques y montañas. Abstemio total –no bebía alcohol ni fumaba-, una de sus aficiones era la de catar el agua de los manantiales del campo y la de hacer excursiones por el monte con sus camaradas.

En 1927-28 Onésimo estuvo como asistente de las clases de español de la Escuela Superior de Mannheim, la Handels-Hochschule, en Alemania. Varias cosas le llamaron la atención durante su estancia en Alemania. Entre ellos, la labor de los sindicatos, el sentido de la disciplina y el espíritu de trabajo que tenían los alemanes. En cambio le repugnaban profundamente la libertad de costumbres y la corrupción que existían bajo la asquerosa y repulsiva Republica de Weimar. Vino muy impresionado por el movimiento nacional-socialista al que admiraba. También admiraba los bosques Baviera y las montañas de la Selva Negra, y las tierras del Rhin. Onésimo comparaba aquel espectáculo con el escenario que ofrecían los campos castellanos y se afirmó en el deseo de repoblar Castilla de árboles.

Al regresar de Alemania, Onésimo Redondo entra en contacto en Valladolid con el "Sindicato de Cultivadores de Remolacha de Castilla la Vieja". Onésimo reorganizó el Sindicato de arriba abajo, dándole impulso y carácter convirtiéndole en poco tiempo en una de las entidades más poderosas y mejor dirigidas, consiguiendo romper el monopolio que tenía la industria azucarera hasta entonces y que afectaba a los intereses de los agricultores. Onésimo hizo ganar nada más y nada menos que 20.000.000 de pesetas de la época a agricultores de Palencia y Valladolid.

En junio de 1931 crea el semanario "Libertad" que él mismo calificó de "antiburgués y revolucionario", y en agosto del mismo año crea el movimiento de las "Juntas Castellanas de Actuación Hispánica", de carácter nacional-revolucionario y antidemocrático. Es a partir de entoncescuando contacta con Ramiro Ledesma y su grupo, "La Conquista del Estado", fundado por el mismo Ramiro en marzo de 1931.

En octubre de 1931 se produce la primera fusión de la Historia del movimiento Nacional-sindicalista: Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo tras fusionar sus respectivos movimientos, fundan la organización "Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista"(JONS). La nueva organización sería dirigida por un consejo nacional que, en realidad, se convirtió en un duunvirato en el que tanto Ledesma como Redondo continuaron dirigiendo sus respectivos grupos más o menos autónomamente.

En 1932 Onésimo se vio obligado a exiliarse a Portugal al estar más o menos implicado en el intento de golpe de Estado del General Sanjurjo contra la nefasta y ridícula República que había en España, y que no era nada más que una Camuflada dictadura de gentecilla sin honor y sin alma.

En febrero de 1934 se produjo la segunda fusión de la Historia del Movimiento con la Falange de José Antonio, naciendo así la organización "Falange Española de las JONS" que en un principio sería dirigida por un triunvirato formado por José Antonio, Ramiro Ledesma y Julio Ruiz de Alda. Onésimo se conformó con pasar a un segundo plano como miembro destacado del Consejo Nacional y de la Junta Política del Movimiento además de las heroicas Falanges Castellanas.

En octubre de 1934, José Antonio era elegido por el Consejo Nacional como jefe absoluto del Movimiento Nacional-Sindicalista. Su primera decisión como jefe fue la de imponer la Camisa Azul como uniforme hábito de esta nueva Orden monástico-militar que era la Falange Española de las JONS. Una hermandad sagrada de fanáticos creyentes y combatientes.

Onésimo Redondo, más inclinado políticamente a Ramiro que a José Antonio, en un principio secundó la escisión de Ramiro en enero de 1935 intentando separar las JONS de la Falange, pero finalmente, pasados los primeros momentos de confusión, Onésimo permaneció fiel a la disciplina de la Organización y Ramiro sería expulsado del movimiento Nacional-Sindicalista por traidor .

Como León Degrelle en Bélgica, Onésimo inició su carrera política inicialmente en "Acción Nacional", rama política de "Acción Católica", aunque como és lógico acabaría rompiendo con esa gentuza: el espíritu combativo y rebelde de Onésimo mal podría casar con el de los hombrecillos de "Acción Católica" más dados a las aguas templadas, al conformismo, la componenda y los lloriqueos. Ya en 1933 calificó a "Acción Nacional" de "partido burgués".

La espiritualidad guerrera y solar de Onésimo era la antítesis de la espiritualidad enfermiza y telúrico-demoníaca del nacional-catolicismo, verdadero cáncer de la España moderna .

Tras la victoria de la chusma marxista del Frente Popular en las elecciones populares de febrero de 1936 – que fueron una farsa-, comienza la persecución oficial a gran escala de la Falange. El 14 de marzo 1936 la Dirección General de Seguridad clausura todos los centros de Falange de toda España y detiene a los principales dirigentes, entre ellos José Antonio, que ya no saldría de prisión. Ese mismo año se detuvo también a Onésimo y a dos falangistas más .

Una vez en la cárcel, Onésimo impuso una vida bastante metódica a sus camaradas de prisión. Por la mañana hacían deporte. Por las tardes leían o jugaban al ajedrez, y de vez en cuando apaleaban a los presos comunes. Onésimo se preocupaba por la formación cultural de sus camaradas detenidos y les aconsejaba con frecuencia lecturas. Hay que señalar que Onésimo nunca abandonó la dirección del Sindicato Remolachero, incluso dentro de la cárcel.

Una vez estallada la Revolución Nacional contra de la democrática republica y la hidra marxista, el 18 de julio de 1936, los falangistas encarcelados en la prisión provincial de Ávila –entre ellos Onésimo- son puestos en libertad.

Una vez llegado a Valladolid, Onésimo desarrolló una febril y fanática actividad. Desde la Academia de Caballería dirigía las milicias falangistas y organizaba la intendencia y el reclutamiento. Pronunció bastantes discursos y alocuciones por radio.

Onésimo fue al Alto de los Leones de Castilla para infundir ánimos a los falangistas que allí luchaban en la Santa Cruzada contra la democracia y el marxismo que acababa de empezar.

Las batallas de Somosierra y el Alto de los Leones son las primeras, cronológicamente hablando, de la Cruzada. Ambas se distinguieron por su ferocidad.

El 23 de julio de 1936 murió este Héroe de Leyenda, asesinado por la canalla marxista cuando se dirigía al frente, en el pueblo castellano de Labajos (Segovia).

La muerte de Onésimo –como la de José Antonio- también estuvo rodeada de cierto misterio, por inesperada y fulminante y por el desconcierto que reinó entre los que le acompañaron en sus últimos momentos. Todo ello hizo que este capítulo se viese oscurecido durante mucho tiempo. Una vez más se vuelve a repetir la leyenda del Héroe que nunca muere y que su desaparición es más aparente que real . El Caudillo de Castilla tenía tan sólo 31 años cuando desapareció... los mismos que tenía Ramiro Ledesma cuando también fue cobardemente asesinado por una cuadrilla de extrema izquierda el 29 de octubre de 1936, III aniversario de la fundación de Falange. José Antonio caería también, tras una farsa de juicio, el 20 de noviembre de 1936 a la edad de 33, naciendo el mito del "Ausente".

Cierra España.

viernes, 1 de enero de 2010

Ramiro Ledesma Ramos (1905-1936)


«Ramiro Ledesma Ramos (1905-1936) Político y Escritor. Fundador de las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas (JONS), uno de los teóricos que más han influido en la concepción del Movimiento Nacional iniciado en 1936, Ramiro Ledesma Ramos nació en Alfaraz (Zamora) el 23 de mayo de 1905 y murió fusilado por los republicanos en Aravaca (Madrid) el 29 de octubre de 1936. Estudió las Carreras de Filosofía y Letras y Ciencias Físicas y Matemáticas, licenciándose en ambas por la Universidad de Madrid. Aventajado discípulo de Ortega y Gasset, profundizó en el estudio del filósofo Martín Heidegger y colaboró, desde muy joven, en «La Gaceta Literaria» y la «Revista de Occidente». Por entonces escribió, también, su única novela, El sello de la muerte. Ramiro Ledesma tenía veinticinco años al ocupar la dirección de la revista «La Conquista del Estado» (14 de marzo de 1931), coincidiendo este momento con su irrupción en la política activa. Entrada verdaderamente extraña para quienes le conocían antes, para quienes habían asistido a su primera juventud de estudioso de la Filosofía y las Matemáticas, reflejada en sus trabajos de la «Revista de Occidente», pero que él justificará luego señalando que: «Toda novedad auténtica está condenada por radical designio, a no ser comprendida. Es el caso de las juventudes cuando acometen la creación de nuevos estilos de vitalidad.» El periódico, en el que colaboraban principalmente Giménez Caballero, Juan Aparicio, Souto Vilas, Emiliano Aguado, Bermúdez Cañete estaba vinculado a dos consignas fundamentales: nacionalismo profundo y revolución de carácter económico-sindical. Al poco tiempo de salir, su director es encarcelado como consecuencia de los intentos de protesta por el viaje de Maciá a Madrid y Ledesma pasa diez días en la cárcel Modelo. El 25 de julio (1931) es suspendido el periódico no reanudando la publicación hasta el mes de octubre, en cuyo número, se anunciaba la próxima fundación de la organización política (J. O. N. S.). Las J. O. N. S., cuyo espíritu respondía a una profunda inquietud social y a una actitud Nacional Sindicalista, se fundaron el 30 de noviembre de 1931. Según su fundador, equivalían al «abandono de las tácticas de aproximación a los intentos subversivos de los anarcosindicalistas. Un afán de crear la propia doctrina. Quieren la unidad intangible de España. Postulan el respeto a la tradición religiosa. Llaman de modo preferente a las juventudes, no admitiendo en su seno sino a los españoles menores de cuarenta y cinco años. Manifiestan su incompatibilidad radical con el marxismo. Y representan una demanda imperiosa de revolución social-económica, a base de la sindicación obligatoria, la intervención nacional de la riqueza y la dignificación plena de los trabajadores». En abril de 1932, Ramiro Ledesma Ramos pronuncia una conferencia en el Ateneo sobre el tema Fascismo frente a marxismo, que no puede terminar por las protestas del público y que alcanza resonancia en la Prensa. El 10 de agosto de aquel año vuelve a ser detenido a consecuencia de los sucesos antirepublicanos, encarcelamiento que se volverá a repetir a fines de enero de 1933 para cumplir una condena de dos meses. Al salir de la cárcel participa en el consejo de Redacción del recién creado «El Fascio», semanario que dirigió Delgado Barreto, del que salió un solo número y en cuyo consejo de redacción participaron Giménez Caballero, Primo de Rivera, Ramiro Ledesma, Sánchez Mazas y Juan Aparicio. En abril se traslada a Portugal, donde se encuentra exiliado Onésimo Redondo y deciden fundar la revista «JONS» como órgano teórico de la organización y cuyo primer número salió a la calle en mayo de aquel mismo año. Tres meses después ingresó en el penal de Ocaña acusado de complot contra la República. Al ser puesto en libertad, en el mes de agosto, se dirigió a San Sebastián donde se entrevistó, por mediación de José María de Areilza, con los dirigentes falangistas Primo de Rivera, Ruiz de Alda y García Valdecasas. En el mes de octubre asiste al acto fundacional de la Falange en el teatro de la Comedia de Madrid y los días 11 y 12 de febrero reúne al Consejo Nacional Jonsista, con el fin de discutir una posible unificación con Falange. Una vez perfiladas y aceptadas las bases del acuerdo, éste fue firmado por los máximos dirigentes Ledesma Ramos y Primo de Rivera. Sin embargo, hubo discrepancias como la del prestigioso jonsista Montero Díaz que se apartó de la organización. La estructura jerárquica adoptada por la nueva Organización fue la de una junta de Mando Nacional, constituida por José Antonio Primo de Rivera, Ramiro Ledesma Ramos, Ruiz de Alda, Onésimo Redondo, Raimundo Fernández Cuesta y Rafael Sánchez Mazas.


Desde entonces ésta se llamó Falange Española y de las JONS y tuvo a la cabeza, hasta septiembre de 1934, un triunvirato dirigente formado por Ruiz de Alda, Primo de Rivera y Ledesma Ramos. Debido al resurgimiento de ciertas discrepancias, en el mes de septiembre, el triunvirato delegó sus funciones ejecutivas en Primo de Rivera, que convocó el primer Consejo Nacional de F. E. y de las JONS. En éste, y a propuesta de Sánchez Mazas, fue nombrado jefe Nacional José Antonio y Presidente de la junta política a Ledesma Ramos, que previamente había aceptado la jefatura de aquél. Poco después de la Revolución de octubre en Asturias y Cataluña, propuso que el partido, de acuerdo con jóvenes mandos del ejército, pasara a la acción armada. En la primera decena de noviembre redactó, por encargo de la junta, el Anteproyecto de los Estatutos que contenían los veintisiete puntos de la Falange, que serían retocados, para su aprobación definitiva, por Primo de Rivera. A finales de diciembre de 1934, el Partido está en crisis y la junta Política se reúne sin encontrar un remedio a la situación. Las JONS habían incorporado obreros a las filas de la Falange, pero aún estaba en plena elaboración la vertebración sindicalista, cuando se había llegado a la fusión de las dos fuerzas. Manuel Hedilla había creado la primera y muy limitada organización sindical de la Falange. El rompimiento entre José Antonio y Ramiro Ledesma fue más por la presencia en la Falange de dos tendencias extremas en los escalones de mando inmediatamente a ellos, que por una intransigencia personal de ambos. Efectivamente estas tendencias se manifestaban por una parte, entre elementos procedentes de las JONS que veían en los falangistas hombres más preparados intelectualmente pero que les producían reservas en cuanto a su capacidad revolucionaria, procedentes como eran de capas burguesas y acomodadas. Recelaban a su vez los falangistas de los jonsistas, que al ser en su mayoría de origen obrero podrían proletarizar en extremo peligroso a la Falange y especialmente por la presencia, de entre aquellos, exmilitantes de la izquierda que pretendían conservar modos y tácticas troskistas.


A la salida de la reunión decide, junto con Onésimo Redondo, Sotomayor y Manuel Mateo, separar a las fuerzas jonsistas del partido; escisión que se llevó a efecto en enero de 1935. Ledesma intentó recrear las JONS, mas nunca logró tener un número suficiente de miembros para hacerlas viables, mientras que por su parte la Falange aumentaba progresivamente sus filas. La nueva agrupación saca un nuevo semanario, «La Patria libre», que polemizará agriamente con Falange. En el mes de mayo publicó su libro Discurso a las juventudes de España y en noviembre del mismo año su obra Fascismo en España (sus orígenes, su desarrollo, sus hombres) (Ramiro Ledesma firmó este libro bajo el seudónimo de Roberto Lanza) en el que señala que «para ellos su escisión y rompimiento con Falange equivale, de hecho, a la liquidación definitiva de una concepción que les era preciso superar» y el libro termina con estas palabras: «A Ramiro Ledesma y a sus camaradas les viene mejor la camisa roja de Garibaldi que la camisa negra de Mussolini.» En mayo de 1936 visitó a José Antonio en la cárcel Modelo de Madrid y se ofreció a Falange para todo. En el mes de julio editó el primer y único número de la revista «Nuestra Revolución» y pocos días después del Alzamiento del 18 de julio, es detenido e ingresado en la prisión de Ventas, de donde fue sacado, junto con Ramiro de Maeztu, para ser fusilado en Aravaca el 29 de octubre de 1936. Le fue otorgado a título póstumo la Palma de Plata del Movimiento. Obras principales: Discurso a las juventudes de España, ¿Fascismo en España?, Escritos filosóficos, &c.» (Diccionario Biográfico Español Contemporáneo, Círculo de Amigos de la Historia, Madrid 1970, vol. 2, pág. 910-912.)


Cierra España.

martes, 29 de diciembre de 2009

José Antonio Primo de Rivera


José Antonio Primo de Rivera y Saez de Heredia nació el 24 de Abril de 1903 en Madrid, de su padre Don Miguel Primo de Rivera heredó el titulo de marqués de Estella, ganado por su tío abuelo, al acabar la segunda guerra carlista.


Estudió en la Facultad de Derecho de Madrid, trabajando posteriormente como prestigioso abogado. La biografía de José Antonio, esta influenciada fuertemente por las vicisitudes del Gobierno de su padre Don Miguel Primo de Rivera, sobre todo por la su dimisión y los acontecimientos que la acompañaron, como siempre ocurre en las dictaduras cuando se inicia su eclipse y posterior desaparición, grupos que anteriormente habían sido mas o menos incondicionales, adoptan posturas mas cómodas, a José Antonio tanto oportunismo, no pudo menos que repugnarle.

El 2 de Mayo de 1930 acepta el cargo de vicesecretario general de Unión Monárquica, con el propósito de reivindicar la memoria de su padre, a pesar de la repulsa que le ocasionaba la presencia de algunos elementos clericales reaccionarios que militaban en la misma y su poco aprecio por la Monarquía y Alfonso XIII; pero él mismo veía una obligación su presencia en la Unión Monárquica, puesto que dos de los que fueron ministros con su padre pertenecían a ella. Se presenta a las elecciones de 1931 por Madrid, pero es derrotado por su contrincante conservador Bartolomé Cossío, el cual logró el doble de votos que José Antonio; a pesar de ello fue visto como toda una victoria, por el gran número de votos conseguidos en el Madrid socialista de 1931.

Unión Monárquica Nacional (UMN) fue el nombre de diversas formaciones políticas españolas monárquicas y de carácter derechista.

La primera fue fundada en Barcelona en febrero de 1919, recogía el ala más unitaria y de derechas del monarquismo catalán, dirigida por Alfons Sala i Argemí, después conde d'Ègara, diputado y cacique del distrito de Tarrasa, junto con Manuel Rius i Rius, marqués d'Olèrdola, Darius Rumeu i Freixa, barón de Viver, el conde de Fígols, el conde del Montseny, el conde de Santa Maria de Pomers, y Lluís Pons i Tusquet. El secretario fue Aureli Joaniquet i Extremo. Quería ser la oposición al sector regionalista organizado en la Federació Monàrquica Autonomista, pero no recibió ningún apoyo del poder central y no pudo nunca disputar el poder electoral de la Lliga Regionalista, de manera que no pasó nunca de ser un grupo de notables sin base política. Sin embargo, fue el principal soporte en Cataluña de Miguel Primo de Rivera, que nombró a Alfons Sala presidente de la Mancomunidad de Cataluña en 1924-1925. Desapareció cuando se proclamó la Segunda República Española y sus miembros se integraron primero en la Peña Blanca y en Renovación Española en 1923.

Este fracaso le hizo siempre desconfiar de los métodos democráticos. Fue detenido en 1932 bajo la sospecha de haber colaborado con la sublevación organizada por el general Sanjurjo, hecho que él siempre negó, saliendo finalmente de la cárcel sin cargos. En 1933, en pleno auge de los movimientos fascista en Italia y nazi en Alemania, publicó un artículo titulado «Orientaciones hacia un nuevo estado» en el único número del periódico El Fascio. En este artículo preconizaba un estado social en el que las luchas partidistas no existieran.


Junto al aviador Ruiz de Alda a la creación del Movimiento Sindicalista Español, que seria el embrión de Falange Española. A fines de Julio de 1933 de reunen José Antonio, Ruiz de Alda y Valdecasas con Ramiro Ledesma en Bilbao, tratando la posibilidad de unirse con las JONS, pero se rehusa tal opción, al menos momentaneamente.

A pesar de la actitud de la Dirección General de Seguridad, se celebra el acto fundacional de Falange, en el teatro de la Comedia de Madrid, en este acto intervinieron, además de José Antonio, Ruiz de Alda y Alfonso García Valdecasas.

Para las elecciones de 1933 se le ofrece a José Antonio un puesto en la candidatura derechista a elegir por Madrid o Cádiz: se niega a presentarse por Madrid para que no fuera vinculado a la CEDA y acepta presentarse por Cádiz, obteniendo el escaño con facilidad. Destaca su actuación parlamentaria en la adopción de una Ley de Reforma Agraria, siendo sus propuesta ampliamente debatidas y admitidas por ilustres economistas.

El 13 de febrero de 1934 se unifica con el grupo de Ramiro Ledesma bajo el nombre de Falange Española de las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista). Se establece un triunverato formado por José Antonio, Ruiz de Alda y Ramiro Ledesma. Triunverato que duró hasta el 4 de Octubre de 1934, día en el que en reunión del Consejo Nacional se decide adoptar la jefatura única de José Antonio.

Durante 1936 los enfrentamientos callejeros estaban a la orden del día y las actitudes empezaban a radicalizarse. Falange se presenta en solitario alas elecciones parlamentarias, sin conseguir representación parlamentaria. Las elecciones son ganadas por el Frente Popular, aunque de la fiabilidad de aquellas elecciones sea motivo de controversia, debido a la multitud de situaciones de ilegalidad que se produjeron.

Falange Española de las JONS es declarada organización ilegal el 14 de Marzo de 1936, y la gran mayoría de sus principales dirigentes, incluido José Antonio son detenidos y encarcelados en la Prisión Modelo de Madrid. Durante Abril y Mayo es acusado de cuatro delitos, tres de los cuales no furon más que pretextos legales para prolongar su detención. Esto no seria obstáculo para que José Antonio siguiera dirigiendo el movimiento desde la cárcel.

El gobierno no para de presentar cargos en contra del líder de Falange y el 5 de junio de 1936 es trasladado a la cárcel de Alicante.

Conoce, los planes de sublevación de los militares, los cuales sin llegar a aceptar da libertad a sus seguidores para unirse a la rebelión

A pesar de los intentos de salvarle por parte del Bando Nacional, como sobornos a autoridades locales, canje de prisioneros, e incluso el movimiento de una columna de jóvenes falangistas alicantinos (que fueron neutralizados por la Guardia de Asalto y destruidos), José Antonio es juzgado.

El 17 de Noviembre de 1936 José Antonio es juzgado por rebelión militar, el mismo asumió su propia defensa, la de su hermano Miguel y la esposa de este Margarita Larios.

Su actuación es cálida y brillante, un diario izquierdista alicantino escribía el día siguiente: -"Gesto, voz y palabra se funden en una obra maestra de la oratoria forense, que el público escucha con recogimiento, atención y evidentes signos de interés." El mismo dirigente socialista Indalecio Prieto, amigo de José Antonio, buscó pruebas que desvincularan a José Antonio del alzamiento militar, ante lo cual el gobernador civil de Alicante, que era comunista, ordenó una investigación policial al respecto e intentó obstaculizar las indagaciones. José Antonio adució en su defensa editoriales de Arriba en las que atacaba a las derechas, recalcó que los militares no hicieron el menor intento por liberarle y que los periódicos de la zona rebelde habían publicado listas con los nombres del futuro gobierno "nacional" sin que figurase su nombre.

A pesar de su elocuencia José Antonio es condenado a muerte, su hermano Miguel a treinta años de prisión y Margarita, su cuñada a tres años. Todo ello en base a pruebas circunstanciales.

José Antonio recurrió en apelación; pero el caos reinaba. Así, el Consejo de Ministros se reunía para decidir la ejecución y cuando aún no había llegado a una decisión, era fusilado con 33 años la mañana del 20 de Noviembre en el patio de la cárcel de Alicante, junto a otros cuatro jóvenes del pueblo alicantino de Novelda. Sus últimos escritos fueron su testamento, fechado el 18 de Noviembre y breves notas a amigos y familiares. Su ultima voluntad fue que limpiaran el patio de la cárcel para que su hermano Miguel no tuviera que pisar su sangre.

Sus restos mortales fueron enterrados en una fosa común. En Noviembre de 1939 sus restos fueron trasladados desde Alicante hasta El Escorial, a cuatrocientos cincuenta kilómetros. Posteriormente fue trasladado desde al Valle de Los Caídos de Madrid, a hombros de sus camaradas, monumento levantado a los caídos de ambos bandos durante la trágica Guerra Civil Española.

El anarquista Abad de Santillán escribió: "Los españoles de esta talla, los patriotas como él, no son peligrosos, y no se han de considerar enemigos. ¡ Como habría cambiado el destino de España sí hubiera sido posible un acuerdo entre nosotros como deseaba Primo de Rivera !."

Cierra España.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Julián Besteiro


Madrid 1870-Carmona 1940


Julián Besteiro nació en Madrid en el año 1870, en el seno de una familia de clase media. La desahogada situación económica de sus padres, que regentaban un pequeño negocio de ultramarinos, les permitió enviar a su hijo a estudiar a la Institución Libre de Enseñanza. En este centro, verdadera vanguardia de la experimentación y renovación pedagógicas en España, Besteiro conoció a algunos de sus mejores amigos y profesores, entre los cuales destaca Manuel Bartolomé Cossío, con quien trabará una gran amistad.

En 1887 inició sus estudios de Filosofía en la Universidad Central de Madrid. De esta época cabe destacar su relación con Nicolás Salmerón, que se convertiría en un importante referente y que le introduciría en la militancia política de la mano del Partido Unión Republicana, fundado en 1902.

Tras obtener la licenciatura en Filosofía, y tras unos años de profundizar en el estudio de la Psicología Experimental, Besteiro opositó -y obtuvo- la plaza de Catedrático de Filosofía en un instituto de Orense, primero, y en otro de Toledo, poco después. En esta última ciudad, Besteiro se presentaría a las elecciones municipales de 1903, logrando el puesto de concejal por el partido republicano de Salmerón.

A partir de entonces, los intereses filosóficos y psicológicos y la vocación política se desarrollan paralelamente. En 1908 se produce la escisión lerrouxista del partido republicano, que Besteiro secundó afiliándose al nuevo Partido Radical Republicano. Ese mismo año le fue concedida una licencia de estudios en Alemania que empleó para estudiar durante tres años la filosofía kantiana y preparar su tesis doctoral. También descubrió en esa época la doctrina marxista y conoció los vivos debates entre el reformismo bersteiniano y la ortodoxia de Kaustky, situándose junto a este último. La formación marxista le llevó a alejarse del radicalismo burgués y a acercarse al socialismo, movimiento en el que militaría al volver a España.

Su vuelta a Madrid, en 1911, se precipitó por una convocatoria de oposiciones para la Cátedra de Lógica en la Universidad de Madrid a las que se quería presentar. En noviembre de ese año obtenía el Doctorado en Filosofía y a principios de 1912 aprobaba la citada oposición. Pocos meses después se producía la afiliación al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y a su sindicato hermano, la Unión General de Trabajadores (UGT).

Su carrera en las organizaciones socialistas fue ciertamente meteórica. En 1913 era elegido concejal de la conjunción republicano-socialista en Madrid, dos años después de su afiliación entraba en el Comité Nacional del PSOE, y en 1916 ya era el número dos de una jerarquía que encabezaba, en el partido y el sindicato, Pablo Iglesias.

Sin embargo, su aparición en la vida política nacional no se produjo hasta 1917, en que tuvo una decisiva intervención en el organización de la Huelga General. Esta huelga, acordada entre UGT y la CNT, iba a ser la expresión última de un malestar progresivo entre diversos sectores sociales (obreros empobrecidos por la inflación producida por la Guerra Mundial; militares disconformes con la política africanista del gobierno; nacionalistas catalanes molestos por el rechazo a cualquier proyecto de autonomía, y un descontento latente entre los republicanos ante la decadencia de la Restauración y el turno dinástico), pero escapó del control de la ejecutiva socialista a raíz de una huelga ferroviaria en Asturias, cuya brutal represión precipitó la convocatoria de la Huelga General con el objetivo de derrocar el régimen político existente y convocar unas Cortes Constituyentes.

Esa movilización fracasó ostensiblemente, pero fue el pistoletazo de salida del proceso de descomposición del sistema canovista que habría de culminar en la proclamación de la República en 1931. Los responsables políticos de la Huelga (Besteiro, Largo Caballero, Anguiniano y Andrés Saborit) fueron procesados en consejo de guerra y encarcelados, aunque en mayo 1918 las nuevas Cortes decretaban su amnistía. En las elecciones a esas Cortes, habían obtenido escaños seis dirigentes del PSOE: Iglesias, Prieto y los miembros del Comité de Huelga, Besteiro entre ellos.

Esas Cortes, y las siguientes, fueron el principal escenario de la actividad política de Besteiro en los últimos años del parlamentarismo dinástico. Los efectos políticos y económicos indirectos de la Guerra Mundial en España, así como la drástica decadencia de los partidos garantes de la estabilidad del régimen, el partido conservador y liberal, en beneficio de la oposición republicana, socialista y nacionalista, abrió un proceso de descomposición del modelo político en que descansaba la Restauración que se tradujo en una enorme inestabilidad política y social, en el desgaste que sufrieron los partidos dinásticos como consecuencia de su política de concentración nacional y en la reacción antidemocrática de la oligarquía dominante, que suspendió en repetidas ocasiones las garantías constitucionales. En este contexto, las intervenciones de Besteiro como diputado de la minoría socialista siempre se encaminaron hacia la denuncia de la corrupción y ausencia de libertad, de las injusticias cometidas desde el poder y contra la arbitrariedad de los gobernantes. Uno de los episodios en que su forma de hacer política fue más visible fue ante el desastre del Annual y el conflicto de Marruecos, cuando exigió responsabilidades rigurosas y fue uno de los principales promotores de la investigación parlamentaria que se llevó a cabo.

En 1923, el general Primo de Rivera dio el golpe de gracia al turnismo con el golpe de Estado y la posterior instauración de la dictadura. En este nuevo contexto de represión y autoritarismo, llama la atención que, mientras las organizaciones obreras y opositoras en general fueron prohibidas y perseguidas duramente, el PSOE y la UGT gozaron de una cierta permisividad del régimen, de forma que Largo Caballero llegó a ser consejero de Estado en esta etapa.

Besteiro no fue hostil a esa tolerancia del poder hacia las organizaciones socialistas. Como se dijo anteriormente, desde poco después de su afiliación se había convertido en el virtual líder del socialismo español ante los cada vez más frecuentes achaques de Pablo Iglesias. Cuando éste falleció, en 1925, Besteiro se hizo con las riendas del partido y el sindicato, y desde su posición de liderazgo defendió siempre la importancia de participar en todas las instituciones, legítimas o no, que permitieran la expresión de la lucha de clases y las demandas del proletariado. Ello le situó enfrente de un sector cada vez más numeroso que veía en la participación socialista un colaboracionismo y un soporte a la dictadura que había que evitar. En 1929, cuando la Dictadura ofreció a la UGT la posibilidad de entrar en la futura Asamblea Nacional Constituyente, los comités nacionales del PSOE y el sindicato rechazaron la propuesta, contra la opinión de Besteiro. Fue el primer enfrentamiento del presidente socialista con los sectores más radicales de su partido.

En 1930, tras la dimisión de Primo, empezó a tomar forma la alianza republicana contra la Monarquía. La participación o no del movimiento socialista en esa alianza, de marcado carácter burgués, también dividió profundamente a las organizaciones: Besteiro defendía una participación que no desdibujara el carácter proletario del PSOE y la UGT; mientras otros dirigentes, como Largo, apostaban por involucrarse sin matices en el pacto republicano.

Esa polémica acabó provocando la dimisión de Besteiro como presidente de UGT y PSOE cuando, el 22 de febrero, las direcciones del partido y el sindicato rechazaron su propuesta de canalizar su colaboración con el Comité Revolucionario republicano burgués a través del presidente socialista, y aprobaron designar a dos interlocutores con plena libertad para comprometer al movimiento socialista dentro de Comité. Ello significaba, de hecho, la sumisión del movimiento socialista y proletario español a una alianza republicana esencialmente burguesa, y así lo entendió Besteiro al renunciar a su cargo.

Junto con la acción política en la presidencia, Besteiro desarrolló una importante producción teórica sobre socialismo y marxismo, y no abandonó su docencia en la Universidad, de la que sus compañeros y alumnos guardan muy buenos recuerdos del profesor eficaz, distinguido y recto que era Don Julián.

En las elecciones municipales de abril de 1931, que precipitaron la proclamación de la República, Besteiro fue elegido concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Meses más tarde, asumía la presidencia de las Cortes Constituyentes, cargo que ejercería entre 1931 y 1933 con mucho acierto y no pocas dificultades, a juzgar por la opinión generalizada de prensa y parlamentarios.

A partir de 1933, coincidiendo con el triunfo de las derechas en las elecciones y la constitución del gobierno radical-cedista, el movimiento socialista, influido por la experiencia rusa, inició un proceso de radicalización que lo llevó a alejarse del parlamentarismo y de las instituciones republicanas. Julián Besteiro se situó siempre en contra de esta radicalización, apostando por la legalidad constitucional y el respeto a las formas democráticas. Otros sectores, agrupados en las Juventudes Socialistas esencialmente y representados en el Partido por Francisco Largo Caballero, desconfiaban de la lealtad de las derechas gobernantes y se marcaron como objetivo tomar el poder a través de una Revolución social proletaria, siguiendo el modelo soviético.

En julio de 1934, Largo forzaba la retirada de la minoría socialista del Parlamento, contra la opinión de Besteiro y De los Ríos, principalmente. Sin embargo, el máximo exponente de esta bolchevización fue la Revolución de Octubre de ese mismo año, que ocasionó un grave enfrentamiento entre Besteiro y la dirección del PSOE, respaldada por los sectores más radicales. Esta polémica, en que Besteiro apostó decididamente por fortalecer las instituciones republicanas y mantenerse dentro de las reglas democráticas, le supuso una pérdida muy importante de prestigio entre cierta militancia socialista.

La revolución fracasó en la práctica totalidad del territorio nacional. Sólo en Cataluña, donde el presidente de la Generalidad proclamó la independencia y fue apresado por el Ejército, y en Asturias, donde los obreros se hicieron con el control de los medios de producción y del poder, tuvo un cierto éxito, aunque fue reprimida con dureza. La insurrección, tal y como había previsto Besteiro, sólo sirvió para fracturar la sociedad española y fortalecer a los sectores más reaccionarios que propugnaban una "solución autoritaria" a la crisis.

La crispación social fue acompañada por un clima de división y enrarecimiento en el seno del socialismo español. Las discusiones entre los partidarios de Besteiro y los elementos más radicales a propósito de la Revolución derivaron en un durísimo enfrentamiento abierto entre los sectores más moderados (centristas y besteiristas), con fuerza en UGT; y los núcleos caballeristas, que controlaban la Ejecutiva del PSOE y las Juventudes. El pulso entre revolucionarios y moderados se desarrolló muy intensamente hasta el año 1936 en el campo de la acción política (en la que Largo vetó la vuelta a la Cámara contra la opinión del resto de sectores), de la propaganda y el debate teórico (Araquistáin y Baráibar, entre los caballeristas; Saborit, Mario de la Coca y el propio Besteiro entre los moderados, desarrollaron una verdadera guerra editorial desde publicaciones afines que llevó al socialismo al borde de la quiebra), e incluso degeneró en episodios de violencia contra los líderes moderados, como el propio Besteiro.

Cuando se produjo el Alzamiento fascista, y al contrario que muchos políticos republicanos, Besteiro declinó todas las invitaciones que se le hicieron desde el Gobierno para abandonar el país y permaneció en Madrid, argumentando que "creo mi deber acompañarles [a los madrileños] en las circunstancias difíciles en que actualmente se encuentran y las que todavía les esperan verosímilmente". Aparte de eso, y en consonancia con su desacuerdo con la línea desarrollada por el Partido Socialista, abandonó cualquier cargo y actividad en el partido y se limitó a trabajar por la defensa de Madrid; primero desde el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid, y posteriormente, cuando Cataluña cayó y las instituciones republicanas había naufragado (Azaña había dimitido como Presidente y el gobierno dependía cada vez más de los comunistas), a través del Consejo Nacional de Defensa, negociando la rendición de la capital e intentando evitar un derramamiento de sangre en la toma nacionalista de Madrid.

Su actuación en el CND, que desconoció la autoridad del agonizante gobierno de Negrín en el tramo final de la guerra, ha provocado dudas sobre una lealtad a la República que en ese momento era incontestable. La situación era que en Madrid, los responsables militares de la zona veían con temor la deriva comunista de un gabinete que ya no era constitucional y lo consideraban un lastre para negociar con los nacionalistas una rendición con las mejores condiciones posibles. Por ello, el general Casado, responsable militar del Centro, negoció con partidos y sindicatos madrileños (IR, UGT, PSOE, UR, CNT, etc.) la participación en el CND y solicitó a Besteiro que apoyara al Consejo para evitar bajas innecesarias, a lo que éste accedió. Tras algunos enfrentamientos armados con organizaciones comunistas, el Consejo se hizo con el control de Madrid y negoció la rendición de la capital a las tropas franquistas. Cuando llegaron éstas, Besteiro les esperó y, una vez más, rehusó huir.

Tras el fin de la guerra, Besteiro fue juzgado y sentenciado a cadena perpetua por un tribunal militar. Tanto en la farsa de juicio que se le organizó como en las sucesivas cárceles que recorrió, mantuvo la dignidad, la rectitud y el compromiso con los principios y los ideales que había defendido durante toda su vida. Falleció el día 27 de septiembre por una negligencia médica, en la prisión de Sevilla. A pesar de las dificultades que pusieron las nuevas autoridades para enterrarlo, dos obreros consiguieron llegar hasta el ataúd del político y pensador socialista. Uno de ellos, poniendo una mano sobre el féretro, afirmó sencillamente: "Este hombre ha muerto por nosotros". Y difícilmente podían haberle hecho un mejor, y más sentido homenaje; y difícilmente podía haberse hecho una síntesis más breve, y más fiel, a lo que Julián Besteiro, el lord marxista, "el hombre de la víspera y del día después", el aficionado a nadar contra corriente, el socialista, el marxista, el filósofo, pero sobre todo, el hombre austero, recto y profundamente comprometido con los problemas de su tiempo, significó y significa.

Cierra España.

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Miguel de Unamuno - Diario de Sesiones, Junio de 1932

Estas autoridades de la República han de tener la obligación de conocer el catalán. Y eso, no... Si en un tiempo hubo aquello, que indudablemente era algo más que grosero, de «hable usted en cristiano», ahora puede ser a la inversa: «¿No sabe usted catalán? Apréndalo, y si no, no intente gobernarnos aquí.»... La disciplina de partido termina siempre donde empieza la conciencia de las propias convicciones.

Luis Araquistáin,socialista publica en abril de 1934

"En España no puede producirse un fascismo del tipo italiano o alemán. No existe un ejército desmovilizado como en Italia; no existen cientos de miles de jóvenes universitarios sin futuro, ni millones de desempleados como en Alemania. No existe un Mussolini, ni tan siquiera un Hitler; no existen ambiciones imperialistas, ni sentimientos de revancha, ni problemas de expansión, ni tan siquiera la cuestión judía. ¿A partir de qué ingredientes podría obtenerse el fascismo español? No puedo imaginar la receta".

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

“La verdad es, lo he publicado antes de ahora, que el país no recibió mal a la dictadura, ni la dictadura hizo daño material al país. Es decir, no gobernó peor que sus antecesores. Les llevó la ventaja de que impuso orden, corto la anarquía reinante, suprimió los atentados personales, metió el resuello en el cuerpo de los organizadores de huelgas y así se estuvo seis años. Nunca la simpatía personal ha colaborado tan eficazmente en formar de un gobernante como el caso de Primo de Rivera, [...]”

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

Frente Popular (Febrero 1936 - Marzo 1939)



Calvo Sotelo, sesion del 16 de junio de 1936.

"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...
Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.
España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular".

La memoria analfabeta es muy peligrosa

Pérez-Reverte se embala. No es que le duela España, es que le indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. Se revuelve porque, dice, un país inculto no tiene mecanismos de defensa, y “España es un país gozosamente inculto”. Tiene el escritor en la punta de los dedos las batallas, los hombres, las tragedias que han hecho la historia para apuntalar sus argumentos.

- Mi memoria histórica tiene tres mil años, ¿sabes?, y el problema es que la memoria histórica analfabeta es muy peligrosa. Porque contemplar el conflicto del año 36 al 39 y la represión posterior como un elemento aislado, como un periodo concreto y estanco respecto al resto de nuestra historia, es un error, porque el cainismo del español sólo se entiende en un contexto muy amplio. Del año 36 al 39 y la represión posterior sólo se explican con el Cid, con los Reyes Católicos, con la conquista de América, con Cádiz... Separar eso, atribuir los males de un periodo a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada. Yo quiero a alguien culto que me diga que el 36 se explica en Asturias, y se explica en la I República, y se explica en el liberalismo y en el conservadurismo del XIX... Porque el español es históricamente un hijo de puta, ¿comprendes?.

Arturo Pérez-Reverte