Carta Magna, su emblema.

Palabras de José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S

"La noticia de que José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S., se disponía a acudir a cierto congreso internacional fascista que está celebrándose en Montreaux es totalmente falsa. El jefe de Falange fue requerido para asistir; pero rehusó terminantemente la invitación, por entender que el genuino carácter nacional del Movimiento que acaudilla repugna incluso la apariencia de una dirección internacional. Por otra parte Falange Española de las J.O.N.S. no es un movimiento fascista; tiene con el fascismo algunas coincidencias en puntos esenciales de valor universal; pero va perfilándose cada día con caracteres peculiares y está segura de encontrar precisamente por ese camino sus posibilidades más fecundas".

miércoles, 7 de abril de 2010

"España es el único país donde los políticos no tienen porqué tener el bachillerato"

En este sentido, confesó "la tristeza que le produce saber cómo se trata la historia en los colegios de España". Un hecho, según explicó en la rueda de prensa de presentación, que provoca que "seamos huérfanos en manos de cualquiera, ya que sin la historia nos despojamos de la memoria de verdad, de la de hace más de 3.000 años, no sólo la de 1939, y privamos de comprender la historia a las nuevas generaciones". Asimismo, consideró que este es consecuencia "de una clase política que no ha leído un libro". Reverte, que traslada al lector al Cádiz de 1811 y 1812 en 'El Asedio', afirmó que "la guerra la ganamos en lo militar, pero la perdimos en lo ideológico, ya que si bien se vivió una victoria militar y de libertad nacional, se sufrió una derrota ideológica, cerrándose la puerta durante dos siglos a la libertad, a la modernidad, al progreso, a la cultura, y cayendo en manos de los mismos, curas, ministros y reyes". En este sentido, apuntó que "quizás una victoria de Napoleón hubiera cambiado la historia, quizás".
Al hilo de esto, aseguró que "España se salvó porque fue Cádiz, pues sólo una ciudad como esa, por su topografía, por sus características, por sus condiciones políticas, sociales e ideológicas, podría ser el Cádiz de las Cortes".
Con respecto a su nuevo trabajo, que se presentó el pasado 3 de marzo en la ciudad gaditana y que ya ha vendido más de 150.000 ejemplares, el escritor cartaginés confesó que es "la obra más complicada que ha hecho", definiéndola como "la novela de novelas, donde todos sus trucos y experiencias se han vertido en ella". Además, apuntó que "una novela no es una obra de arte, sino un artefacto artesanal que hay que trabajar, podar, regar y seguirlo durante mucho tiempo".
Por otro lado, comentó que "Cádiz era un lugar especial que merecía una novela", pues aunque ya contara con las de Benito Pérez Galdós o Ramón Solís, faltaba una que recogiese "el Cádiz sin contar, la del misterio, las sombras, la oscuridad, la penumbra y el silencio". En este sentido, precisó que él ha pretendido "jugar con el Cádiz contrario a la luz, la alegría y el carnaval".
"CÁDIZ, REFLEJO DEL CORAZÓN HUMANO"
Asimismo, añadió que quería retratar "un Cádiz que fuera reflejo del corazón humano y la parte oscura del hombre, capaz de lo peor y de lo mejor". "Cádiz es símbolo de ese corazón humano y de la España de entonces", dijo. Al hilo de esto, manifestó que la ciudad de 1810 "no parecía española, pues la gente viajaba, leía, era tolerante y respetuosa con ciertas ideas como la homosexualidad". Al mismo tiempo, indicó que "fue un símbolo de lo que pudo ser y no fue", mostrando su envidia porque "parecía una ciudad como Liverpool o Manchester".
El autor reconoció que con la novela ha intentado recoger el espíritu de "la España que pudo ser y no fue, de lo que pudimos tener y no tuvimos, pero que Cádiz no supo contagiar al resto del país de su carácter".
Con la Historia y la Guerra de la Independencia como telón de fondo, Pérez-Reverte subrayó que su pretensión ha sido "resucitar el Cádiz de 1811 y 1812 para el lector, con sus olores, voces, conversaciones, ambientes y la manera de vivir, que condicionaba la manera de ser de la gente".
EL LECTOR VIVA LA HISTORIA
"No hago novelas para que el lector diga que bien escribe Reverte, sino para que se vaya a vivir con él", aseguró. En este sentido, explicó que "la estructura, los estilos y tonos están al servicio de la historia, siendo la escritura una herramienta más". Él quiere que el lector "viva la historia y sienta que está ahí", dijo.
El escritor señaló que la novela presenta varios "desafíos y retos para él", como conseguir que "el lector comprenda y adopte los puntos de vistas de los personajes como el comisario Tizón o el corsario Pepe Lobo, abordar materiales y personajes que nunca hubiera planteado en otra novela o contar una historia de amor folletinesca".
Con respecto a la longitud de la novela, más de 700 páginas, el escritor afirmó que "la extensión fue llegando por necesidades de la lectura, pues el lector tiene vivir la historia sin prisas, atravesando un largo recorrido". Además, aseguró que "lo suyo no son novelas de historia, sino que utiliza ésta para comprender el presente, como pretexto y argumento para entender los tiempos actuales". En este sentido, apuntó que "la historia es el marco general que da rigor al libro".
Por último, mientras indicó que se trata de una novela "muy andaluza pues el eje de la guerra se marca desde Despeñaperros, Sevilla, Jerez de la Frontera, Chiclana, El Puerto de Santa María y Cádiz, confesó que "el sur y el Mediterráneo son muy importante para él, pues le reconcilia con la Historia y con la vida, le alivia", asegurando que "el sur es su analgésico".

1 comentario:

  1. ¡ENHORABUENA! Te acabo de conceder un Premio 11 de Abril, debido a la defensa de la libertad.

    Puedes venir a recogerlo y a informarte pulsando aquí.

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Miguel de Unamuno - Diario de Sesiones, Junio de 1932

Estas autoridades de la República han de tener la obligación de conocer el catalán. Y eso, no... Si en un tiempo hubo aquello, que indudablemente era algo más que grosero, de «hable usted en cristiano», ahora puede ser a la inversa: «¿No sabe usted catalán? Apréndalo, y si no, no intente gobernarnos aquí.»... La disciplina de partido termina siempre donde empieza la conciencia de las propias convicciones.

Luis Araquistáin,socialista publica en abril de 1934

"En España no puede producirse un fascismo del tipo italiano o alemán. No existe un ejército desmovilizado como en Italia; no existen cientos de miles de jóvenes universitarios sin futuro, ni millones de desempleados como en Alemania. No existe un Mussolini, ni tan siquiera un Hitler; no existen ambiciones imperialistas, ni sentimientos de revancha, ni problemas de expansión, ni tan siquiera la cuestión judía. ¿A partir de qué ingredientes podría obtenerse el fascismo español? No puedo imaginar la receta".

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

“La verdad es, lo he publicado antes de ahora, que el país no recibió mal a la dictadura, ni la dictadura hizo daño material al país. Es decir, no gobernó peor que sus antecesores. Les llevó la ventaja de que impuso orden, corto la anarquía reinante, suprimió los atentados personales, metió el resuello en el cuerpo de los organizadores de huelgas y así se estuvo seis años. Nunca la simpatía personal ha colaborado tan eficazmente en formar de un gobernante como el caso de Primo de Rivera, [...]”

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

Frente Popular (Febrero 1936 - Marzo 1939)



Calvo Sotelo, sesion del 16 de junio de 1936.

"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...
Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.
España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular".

La memoria analfabeta es muy peligrosa

Pérez-Reverte se embala. No es que le duela España, es que le indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. Se revuelve porque, dice, un país inculto no tiene mecanismos de defensa, y “España es un país gozosamente inculto”. Tiene el escritor en la punta de los dedos las batallas, los hombres, las tragedias que han hecho la historia para apuntalar sus argumentos.

- Mi memoria histórica tiene tres mil años, ¿sabes?, y el problema es que la memoria histórica analfabeta es muy peligrosa. Porque contemplar el conflicto del año 36 al 39 y la represión posterior como un elemento aislado, como un periodo concreto y estanco respecto al resto de nuestra historia, es un error, porque el cainismo del español sólo se entiende en un contexto muy amplio. Del año 36 al 39 y la represión posterior sólo se explican con el Cid, con los Reyes Católicos, con la conquista de América, con Cádiz... Separar eso, atribuir los males de un periodo a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada. Yo quiero a alguien culto que me diga que el 36 se explica en Asturias, y se explica en la I República, y se explica en el liberalismo y en el conservadurismo del XIX... Porque el español es históricamente un hijo de puta, ¿comprendes?.

Arturo Pérez-Reverte