Carta Magna, su emblema.

Palabras de José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S

"La noticia de que José Antonio Primo de Rivera, jefe de Falange Española de las J.O.N.S., se disponía a acudir a cierto congreso internacional fascista que está celebrándose en Montreaux es totalmente falsa. El jefe de Falange fue requerido para asistir; pero rehusó terminantemente la invitación, por entender que el genuino carácter nacional del Movimiento que acaudilla repugna incluso la apariencia de una dirección internacional. Por otra parte Falange Española de las J.O.N.S. no es un movimiento fascista; tiene con el fascismo algunas coincidencias en puntos esenciales de valor universal; pero va perfilándose cada día con caracteres peculiares y está segura de encontrar precisamente por ese camino sus posibilidades más fecundas".

miércoles, 7 de octubre de 2009

reparto de propaganda de FE JONS, en Arenys de Munt,el pasado 02 de Octubre



Así ocurrieron los hechos en el último reparto de propaganda de FE JONS, en Arenys de Munt,el pasado 02 de Octubre:

Tal como estaba previsto, un grupo de falangistas de la provincial barcelonesa nos dirigimos a la localidad de Arenys de Munt, desde Mataró, llegando a la zona de la Riera de dicha localidad de Arenys de Munt, sobre las 19:20 horas, donde nos encontramos con nuestro Jefe Provincial.

Nada más llegar, aparcamos los vehículos, y comenzamos a organizarnos, distribuyendo la propaganda y mientras nos organizábamos recibiendo instrucciones de nuestros Jefes Locales respectivos, varios ciudadanos nos observaban claramente, uno en especial, pasó varias veces aproximándose notablemente a nosotros, con cara de pocos amigos. Obviamente, nos apercibimos de ello rápidamente.

No habían transcurrido ni cinco minutos, cuando una patrulla de la Policía Local de Arenys, nos localizó; Nos aproximamos a ellos y nos preguntaron los motivos de nuestra presencia allí.

Los Jefes Locales comentaron el tema con dicha patrulla, mientras, los demás quedamos a la expectativa. Acto seguido se le pidió la documentación (DNI), creo recordar al camarada Jefe Local de Mataró, mientras, la compañera del Policía Local, comprobaba y leía nuestra propaganda al tiempo que él su compañero, nos decía algo así:

Que procurásemos no entrar en provocaciones, que el reparto de dicha propaganda se realizara sólo los buzones de las casas, o por debajo de las puertas y en todo caso, sin que se viera el papel.

A las recomendaciones añadió que no era producente ponerlo en los parabrisas del coche, más que nada, para evitar provocaciones.

Hizo alusión también al tema político, al comentarle uno de los camaradas, que éramos una organización legal, inscrita en el Ministerio del Interior, etc y nos dijo, casi textualmente: que si nosotros fuéramos de una política en la misma línea, que no habrían problemas, pero el caso, es que nosotros estábamos en un extremo de esa línea, nada graciable, con la opinión de ese pueblo.

En resumen, que nuestro reparto, se vio, de una forma menguada, dado que no podríamos colocarlo en parabrisas, y siempre, manteniendo la compostura evitando enfrentamientos, o provocaciones, si los repartíamos de otra forma, que no fuera sólamente en los buzones, evitando…así cualquier tipo de conflicto.

Una vez hecho esto, procedimos, tal como acordamos a repartirlos, únicamente en los buzones, o por debajo de las puertas, sin que se viera el contenido: nada de en coches, nada de entregar en mano, nada de ponerlos en casas, o negocios, que estuvieran abiertos, etc, etc.

Con lo cual, fiel a nuestro ESTILO y ÉTICA Falangista, así lo acordamos y así lo hicimos; Nos repartimos en dos grupos, e iniciamos su reparto, durante todo el tiempo en el que efectuamos el reparto, no hubo problemas: transitamos por las calles, y plazas de esa localidad, tranquilamente, colocando nuestra propaganda.

La población de esa localidad, también estaba en las calles: en bares, en las plazas, los comercios estaban abiertos, en fin, llevamos a cabo el reparto de propaganda a la vista de todos, tranquilamente, cuando un viandante a nuestro paso, nos preguntó si éramos de la Falange. Nosotros contestamos que sí y nos dijo: “Hay que tenerlos bien puestos”. Le dimos un ejemplar de nuestra propaganda y continuamos repartiéndola.

Ya finalizando el reparto y habiéndonos recorrido toda la riera, y parte de las calles principales, y adyacentes, por supuesto sin olvidar, “La Ratonera” donde nos metieron, es decir la Plaza Cataluña, y aledaños, como los pisos aquellos donde nos mostraban orgullosos sus cacerolas, continuamos riera arriba, pasando por el Ayuntamiento, al cual también en su buzón y por debajo de la puerta Consistorial, le “obsequiamos” con nuestro mensaje, claro está “de agradecimiento”.

De paso que hablamos del ayuntamiento, es de ley recordar que el consistorio incumple la Ley de Banderas, dado que no ondea en su fachada nuestra gloriosa Enseña Nacional, nuestra Bandera de España, Nación y Patria a la que pertenece, y que según esa Ley de Noviembre de 1.981, debe de ondear en un lugar privilegiado, y en todos los organismos y establecimientos públicos.

Cuando nos dirigíamos ya a nuestros coches, para abandonar el pueblo, a unos cien metros vislumbramos un coche patrulla de los Mozos de Escuadra.

Al acercarnos a ellos, sin escondernos en absoluto, un grupo de unos tres, o cuatro individuos, comenzaron a proferir gritos como: Visca Terra Lliure!!! (¡¡¡Viva Tierra Libre!!!); Visca Catalunya Lliure!!! (¡¡¡Viva Cataluña Libre!!! y Fills de puta!!! (¡¡¡Hijos de puta!!)

A ello les respondimos, sin dejar de ir tranquilamente hacia nuestros coches con un claro: ¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!!

Los “valientes” se animaron con la presencia de los Mossos, los cuales nos identificaron sin hacer lo propio con los que nos increparon, cosa que por supuesto, les recordamos no estaban haciendo.

Informaron a su central, dando nuestros datos y por más que quisimos pedir explicaciones, no nos convencían las que nos daban, puesto, que según ellos, era para el informe, sin explicarnos por qué tenían que trasladar nuestros datos personales de los allí presentes.

Por supuesto, aquellos…”valientes” se marcharon tranquilamente sin que se les identificara y como máximo, habiendo sido invitados a retirarse amablemente. A mi entender también, entiendo, y creo imaginar, que una vez notada nuestra presencia allí, la Policía Local, llamó a los Mozos de Escuadra, de Arenys de Mar, quizás como medida de precaución, o porque temían, quizás, que hubieran problemas.

En resumen, vivimos un momento en el que además de que se menguó dificultó y cohibió nuestro derecho legal a repartir folletos informativos, dándoles las gracias a los ciudadanos de esa Localidad, fuimos vigilados tanto por la Policía Local, de Arenys de Munt, como por el refuerzo de al menos de dos patrullas de los Mossos d’Esquadra. de Arenys de Mar, siendo objeto de la puesta en escena de la teórica libertad de expresión y tolerancia, de la que tanto alardean los “progres” y que recogen nuestras leyes, aunque como hemos visto, sean después “papel mojado” si no comulgas con el sistema.

Por lo demás, una vez tomados nuestros datos, nos marchamos educadamente dándoles las buenas noches, y deseándoles un buen servicio.

Cuando amaneció, supongo que muchos ciudadanos de Arenys, en vez de oír a algún gallo, escucharán al unísono: Fills de puta, feixistes!!! (¡¡Hijos de puta, fascistas!!!)

Pero eso, ya es otra historia…


¡¡¡POR LA PATRIA, EL PAN Y LA JUSTICIA!!!

¡¡¡ARRIBA ESPAÑA!!


Articulo enviado por Lobo Ibero
Administracion Cruzada Hispanica

Cierra España.

martes, 6 de octubre de 2009

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 20ª parte.


¿ESTA FUERA DE LA LEY EL ANTIMARXISMO?


LA GENTUZA SE MOVILIZA

CONOCIDA es nuestra aversión al socialismo. Con las frases más duras empleadas siempre, - eso sí, como comentario concreto a hechos conocidos, que no como insultos - estamos habitualmente combatiendo la obra antinacional del marxismo. Sin embargo, hemos de hacer constar en este caso, que ni a los mismos socialistas les creemos capaces de producir un espectáculo como el que las fuerzas secretas, atacadas, sin duda, en su triste hegemonía, han decretado para Palencia, con motivo del mitin revisionista.

Imponer una huelga ridícula al comercio, so pena de romper lunas; anunciar pomposamente un paro ferroviario, y poner en la calle la chusma criminal, es -todavía- algo explicable en la táctica marxista para lograr una mejora económica. Pero que todo eso se haga por la molestia de que hablen unos señores en favor de sus opiniones políticas, es algo que rebasa los modos del salvajismo marxista, aun del español.

A nadie podemos atribuir esa puerca movilización de unos centenares de gente malsana, sino al gobernador de Palencia, o lo que es lo mismo, a su hombruco de confianza, Cardo, el presunto "delegado del Trabajo" que, por supuesto, no trabaja, y es el especialista de aquel ponciato, en trastornar el trabajo de los demás... Desdichado espectáculo el de la noble ciudad de Palencia, sometida cobardemente - digámoslo claro- a la trama canallesca de unos cuantos personajes rabiosos, validos del gobernador, que han echado a la calle algunas mujeres dudosas y unos grupos de idiotas voceadores ¡armados de piedras! Hace ya quince o veinte años que se ha dejado de ver en las aldeas más atrasadas el espectáculo de recibir forasteros a pedradas: hoy se ve, por obra de los republicanos masones, en ciudades tan hidalgas como Palencia.


Mucho tenemos que hacer los patriotas para barrer a la gentuza que deshonra nuestras ciudades, y a las fuerzas secretas, empeñadas en retornar la figura histórica de España a la de una mancha geográfica de tribus africanas. Muy valientes los camaradas de Va11adolid, que han batido a la chusma cobarde, escondida tras de los postes y portales, produciendo algún respeto, que las autoridades, revéstidas para más ignominia de gran aparato de fuerzas, no han querido imponer.

...Nada gana la República con consentir el desarrollo de esos métodos clandestinos y sucios de represión: si aquélla triunfa con éstos, será, como es lógico, una República sucia, influída en todas las esferas por la gentuza. España perdería en dignidad y cultura lo que pierdan en sus libertades los ciudadanos decentes agredidos; y si, por el contrario, para bien de España, la ciudadanía decente es la que vence a la gentuza, algo tendrá que temer la República que tanto cariño puso en situar violentamente fuera de ella a tantos buenos españoles.

No vale decir que es "el pueblo" o que son "los republicanos", heridos en esto y provocados por lo otro. Ni tampoco pretender que la, autoridad no es poderosa para prevenir esas explosiones de infrahumanidad política, cuando tan diligente se muestra en cometer atropellos contra ideales que le son antipáticos.

Ahí tenemos la famosa Ley de Defensa, prohibiendo las huelgas políticas. ¿Se ha acordado de ella el Gobierno en el caso de Palencia? ¿O es "constitucional" en España que ya todas las leyes sean embudos?


A nuestros lectores repetimos el requerimiento constante de nuestras campañas a emprender una firme actuación de defensa -u ofensiva- nacional para reconquistar la libertad y decoro perdidos en la calle en manos de la chusma protegida.

Hay que formar unidades heroicas de combate que tengan este solo objeto: asegurar la libre propaganda de las ideas antimarxistas y antimasónicas en todo el ámbito y rincones de la Península.

(Libertad, núm. 22, 9 de noviembre de 1931.)

Hay que acabar con el monopolio de la violencia, -el de la palabra y el de la acción- detentado por la chusma musulmana de los socialcomunistas.

Hay que restablecer la decencia hispana a toda costa.

Cierra España.

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 19ª parte.



LA MENTIRA COMO ARMA POLITICA


SI quisiéramos dar una definición del verdadero demócrata, adaptada a lo que la experiencia va acrisolando a medida que la democracia agoniza en el mundo, diríamos: "Demócrata es el que teme al pueblo".

La democracia, virtud más corrompida cuando más voceada, es, como principio ilusorio, "el amor" al pueblo para servirle con espíritu de igualdad.

Como realidad, en las repúblicas donde se concentran los posos ya putrefactos de la falsa democracia decimonónica, ésta no es más que un miedo interesado al pueblo: se le engaña científicamente con apariencia de amor, para vivir de él en la política.

Por lo mismo que el demócrata vive del pueblo sin amarle, su afán constante, su necesidad, es mantenerle perfectamente alejado del conocimiento directo de los asuntos públicos, sustraído a la verdad de la vida, que por sí misma enseña, aún a los más lerdos. Antes, el problema del miedo al pueblo se resolvía por la fuerza y el llamado oscurantismo o ignorancia de las masas. Ahora, cuando la misma gárrula doctrina democrática se ha obligado a desplazar los regímenes declarados de fuerza, a ésta la sustituye el fraude, la mentira.

El desenvolvimiento de los medios de difusión, la prensa, creada para asentar en el pueblo la dominación demo-liberal, agudiza a un tiempo la necesidad y la posibilidad de la mentira como instrumento político. Es el nuevo oscurantismo, el del fraude, que ha sucedido al de la fuerza. No son raros los casos en que mentira y absolutismo, fraude y fuerza, se combinan inmoralmente para vivir del pueblo.

* * *

No es fácil descubrir, por su enormidad, los daños que a una nación causa este inicuo recurso de la democracia, esgrimido con ritmo diario, sempiterno, por periodistas y políticos. Como se hace depender el régimen del Estado, la suerte toda de la Nación, de la " opinión pública", y ésta se crea y se conduce con la hipocresía como bandera, la falacia como verbo y la mentira como dato, resulta

que el pueblo, o la parte de él que haga su oficio en el tinglado de la farsa demo-liberal, empujará infaliblemente la cosa pública por el camino inverso al que al pueblo conviene.

Este es el secreto de la clásica ineptitud de los españoles para gobernarse bien; la razón específica de que en sus cambios políticos casi nunca acierten. Como la picardía, que es el arte de engañar con éxito, ha alcanzado entre nosotros en todo tiempo una perfección inigualada, la nación ha vivido

siempre fustigada y enferma por sus efectos. Cuando, con la erección de la democracia liberal a la categoría de única forma posible de gobierno, la picardía, la mentira como arma política, ha alcanzado sus prerrogativas mayúsculas, puede calcular la magnitud de las consecuencias todo el que sepa discurrir.

Por eso es visible que una parte considerable del país con entusiasmo, y su totalidad con una gama de tristes complicidades, ha metido a la nación en una situación tan extraña al pensamiento nacional, y tan extraviada de las rutas de lo conveniente, que todos sentimos, en escaso plazo, la desazón del desengaño.

Decimos todos, como Ortega y Gasset, poco sospechoso de parcial: "NO ES ESO; NO ES ESO."

Tal es el himno nacional de la democracia liberal: la voz del pueblo eternamente engañado, extraviado conscientemente por los vividores demócratas de las rutas de su conveniencia.

Las responsabilid3des de los autores del fraude popular, de los que, cada día se cuidan de engañar al pueblo porque le temen y viven de él, sólo una revolución de verdad, ejecutada bajo la enseña de la fidelidad nacional en favor del pueblo y en contra de la democracia corrompida, podía sancionarlas con rápido y durísimo proceder.

Caerían no sólo los señalados a diario como máximos responsables, que a menudo son víctimas en medio de su aparente triunfo -los jefes ineptos-, sino también, y principalmente, los impenitentes embaucadores anónimos, los reptiles del periodismo, calentados a todos los sones del vaivén político, adaptados con dúctil inconsecuencia a las múltiples contradicciones a que el azar opinionista, por ellos provocado, les obliga. Son los sujetos de las grandes pequeñas responsabilidades.

* * *
Concretamente, en el suceso de Burgos, aunque insignificante, muy acomodado para comprobar las reflexiones de este artículo, porque se ha hecho jugar en él la actitud del "pueblo", podemos ver con toda claridad el mecanismo de la mentira como arma política.

He aquí algunas de las que la prensa masónica -doctora de la falsa democracias-, o simplemente la prensa liberal, ha usado hábilmente para embaucar en la información del incidente:

Que las voces de quienes vendían LIBERTAD fuesen molestas para los partidarios del régimen.

Que "el público", o sea una callejera, indistinta representación de la ciudad burgalesa, se sintió provocado: La verdad es que una turba de fanatizados, preparados de antemano, promovieron el alboroto.

Que dicho público -la ciudad- arrebató los ejemplares y los quemó con cantos libertarios. No hubo tal secuestro de periódicos ni actuaba el público.

Que "un oficial de artillería" se pusiera al frente de los llamados "provocadores" contra los provocados, y empuñando una pistola. Falso en todas sus partes.

Que el periódico sea monárquico y... que los jesuitas tengan la participación que las turbas conducidas, con tan ridículo afán les atribuyen siempre.

La mentira ha lanzado, pues, su democrática proyección sobre el asunto, y "el pueblo" liberal se ha quedado tan indignado y tan civil como de costumbre.

(Libertad, núm. 20, 26 de octubre de 1931)

La nueva ley de Defensa de la República es temerosa por su imprecisión. Apenas se concreta en ella otra cosa que la prohibición de alabar el régimen monárquico.

Otras aclaraciones son precisas, si la libertad legítima. no ha de quedar en manos de la arbitrariedad; los ciudadanos debemos saber cuál es lícito y cuál es vedado en el orden de las opiniones políticas. Por ejemplo:

Cierra España.

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 18ª parte.



EL MONOPOLIO DE LA VIOLENCIA


HAY una violencia física, ejecutada en la calle, dirigida contra las personas, los edificios o los símbolos que se odian. Entre nosotros la violencia física sólo la ponen en práctica los tumultuarios secuaces de la lucha de clases y los enemigos fanáticos de la Religión católica, emborrachados con centenares de fábulas incultas. Hay también la violencia de la palabra y la de la pluma. El primer lugar en una y otra lo ocupan los ogros alquilados para ello por Moscú. La violencia del lenguaje, como la de la acción, cuando se esgrime en la política, va enderezada no tanto a la defensa propia ni al castigo vindicatorio contra el adversario, como a la agitación: al propósito de producir en el ánimo público un movimiento de ventaja, ya por la excitación favorable de las opiniones, por el escándalo o por la intimidación. Y como quiera que las masas llamadas populares por antonomasia, las menos cultas, son más propicias a operar con arreglo a los estímulos de la palabra violenta, los partidos llamados populares, que quiere decir -aunque no debiera ser así- demagógicos, son los que cultivan la violencia del discurso, del apóstrofe, con mayor éxito. Las fuerzas secretas conocen los resortes para influir tácticamente en la llamada opinión pública, y que, además, utilizan esos resortes prescindiendo de todo escrúpulo moral, yendo por caminos tortuosos o descubiertos, según les convenga, a conseguir el lucro revolucionario, son las maestras en el arte de la violencia demagógica. Por eso los periódicos masónicos, los judíos y los marxistas se caracterizan por su destreza y entusiasmo en el ejercicio de la violencia. A fuerza de grandes titulares, rumores abultados, gritos catastróficos y alardes, ya de glorificación, ya de bravura, deshacen planes de gobierno, sepultan en la ruina o el desdén prestigios o personas, derriban instituciones, congregan masas fanatizadas y ganan elecciones viciadas por la verdadera coacción de la palabra calumniosa, amenazadora, apocalíptica o simplemente estridente: por la violencia. Conocen bien el poder de este ariete de la opinión, y quisieran monopolizar su uso. Saben que ellas mismas sólo con idénticas armas pueden ser vencidas. Su lema es tratar despiadadamente y, si se puede, calumniosamente al adversario, sacando escandaloso partido de sus culpas o errores o inventándolos si no los hallan. Y como pueden ellas, esas fuerzas ocultas y los partidos que son su hechura, morir de la misma muerte, prohiben con avidez y sin escrúpulos el uso de parecidas armas, cohibiendo la violencia contraria, aun la circunscrita a normas lícitas. Esa es la dictadura de las izquierdas.

(Anónimo. Libertad, núm. 20, 26 de octubre de 1931.)

"El primer deber de todo Gobierno es durar", dice el dictador Mussolini.

Por eso nos parece bien la ley de Defensa de la República para que el Gobierno dure.

Cierra España.

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 17ª parte.




ESPAÑA, HOY


Triste es que España, autora de pueblos y sembradora de rutas originales de grandeza, Se encuentre dominada, "colonizada", a estas alturas del mundo, por la invasión anacrónica de esos supuestos dogmáticos precisamente en los momentos en que una crisis universal sacude a las naciones con el estertor de una agonía que dará a luz nuevas formas. Reconocemos que el ambiente público, sugestionado en la "postdictadura" por la esperanza redentora de la acción popular, es propicio provisionalmente al sufragio universal. No se hará esperar mucho el escarmiento. Si en la antigua etapa monárquica vio España fracasar algunas docenas de legislaturas antes de consentir, alborozada, en la supresión del Parlamento, la nueva etapa republicana con su vorágine demagógica gastará mucho más pronto la ilusión demoliberal y veremos al Parlamento, inepto para toda labor útil, caer estrepitosamente ante la temprana repugnancia, pública.

Prepárese la juventud para sustituirle con formas de autoridad viril y democracia también viril que destierre definitivamente, a un tiempo, la autocracia personalista y la corrupción populachera del sufragio individualista.

Nuestra fecunda historia, empalmada con las jóvenes experiencias de la economía corporativa. nos dará la solución de un régimen de sinceridad eficacia de imperio.

(Libertad, núm. 17, 5 de octubre de 1931.)

La coeducación o emparejamiento escolar es un crimen ministerial contra las mujeres decentes. Es un capítulo de la acción judía contra las naciones libres. Un delito contra la salud del pueblo, que deben penar con su cabeza los traidores responsables

¡ OBREROS !

La prensa marxista os engaña. Estáis haciendo un juego indigno a los enchufistas inmorales, que os desorientan a diario con mentiras libertarias.

El socialismo es una burocracia burguesa y antinacional, que a todos arruina, menos a los que ocupan los buenos cargos.

LA SOLUCIÓN

CUANDO en la confusión de una catástrofe de tierra o mar el pasaje, alocado por la tragedia, se pregunta qué solución cabe en medio de ella, no es inverosímil que el motor del vehículo, aunque averiado, continúe su ritmo impertinente, inút11, como una nota de sarcasmo puesta en medio de la angustia general.

Tal sucede hoy en el cuadro de las tristezas españolas. El motor del Estado, con su Parlamento impertinente, su ritmo ministerial rutinario y enfermizo y su coro: de prensa servil y aun de "malditos", reclutados entre el pueblo, se esfuerzan en mantener una sarcástica apariencia de normalidad. No nos engañemos: la catástrofe es real y a todos alcanza. El daño causado al pueblo por la hipócrita voracidad parlamentario-socialista es tan cuantioso que afecta a todos los componentes de la economía y a todos los prestigios de civilización. Y es tan rápido que, por vestir el negro color de la tradición, clama contra los culpables la pronta ejemplaridad de un castigo sangriento. Es necio que el espíritu generoso ciudadano conceda nueva confianza al sistema desbaratador de nuestro patrimonio de civilización y riqueza, como sería imbécil conceder plazo o tolerancia a los malhechores adueñados de la propia finca. Hay que preguntarse, como lo hace en realidad el país, volviendo la espalda con asco a los traidores, ¿cuál es la solución?.. De ninguna manera una reincidencia perenne en el parlamentarismo. No podemos confiar en el sufragio universal, como institución perpetua, porque es el origen de los males, que no se eliminarán mientras subsista el fracasado sistema liberal: el sufragio es la alegre viña del escándalo, donde el más despreocupado hace mejor negocio, cambiando votos por meras palabras. En este campo, abonado para todas las traiciones, prospera la hidra marxista, que sin el barullo de las elecciones muere por asfixia.

La desgracia, el enemigo nacional, es el marxismo. Y de éste no se libra el país sino por extirpación voluntariosa, desalojando del país, por traidores y disolventes, sus propagandas : la solución está, pues, en una dictadura antimarxista. No es extraño que a muchos sorprenda y decepcione esta palabra, tomándola, como hasta aquí se ha hecho, por un recurso desesperado, por una militarada en la que el remedio se encomienda, cobardemente, a la taumaturgia imposible de un general.

No es eso: nada de dictaduras autocráticas, personales, y mucho menos de clase, ni obrera ni burguesa. Hablamos de una dictadura popular, del pueblo. Un gobierno fuerte, ganado en la calle por la lucha franca, impuesto férreamente por el arte de los patriotas y por la adhesión del pueblo, y poseedor no de unas fórmulas mediocres de paz y buena voluntad, sino de un querer histórico y total para encaminar a la raza por nuevos rumbos de grandeza; poseedor también de una concepción económica radical que cancele el problema de las clases, reforzando desde el primer momento la producción, sin necesidad de una hecatombe previa, como necesita el marxismo.

Este movimiento no se trama en camarillas ni en cuartos de banderas: no se implanta por resorte, sin previa noticia ciudadana. Tampoco es necesariamente estéril como las dictaduras de ese tipo.

Se gana en la calle como decimos, arrojando, cueste lo que cueste, la máscara de la cobardía que nos tiene ignominiosamente sujetos a la procaz dictadura marxista, marchando abiertamente a liberar al pueblo de la engañosa disciplina con que las fuerzas internacionales -antinacionales explotan su ingenua fe y entretienen su miseria creciente.

¡Queremos una dictadura nacional, de origen popular, que liquide el mito histórico del parlamentarismo y extirpe del suelo patrio la traición marxista!

(Anónimo. Libertad, núm. 18, 12 de octubre de 1931.)

En el día de hoy, 12 de octubre, Fiesta de la Raza, enviamos un saludo a los pueblos hispanos de América.

Cierra España.

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 16ª parte.



LA MISIÓN DEL SOCIALISMO


El socialismo significa, fatalmente, la ascensión a la cumbre de una nación de lo más ilustre de sus mediocridades, y la elevación de unas simples hipótesis tan pueriles como malignas a la categoría de normas de gobierno.

El liberalismo afiigió a Europa en lo económico hasta provocar el marxismo, por la creación de una inmensa legión de desamparados, y en lo político, creando una guerra interior perpetua, por la elevación amañada de una mayoría electoral al despotismo del Estado. El socialismo conserva este abuso permanente de poder de las mayorías y sustituye la despiadada postergación del trabajo por la despiadada persecución al capital.

Es la cumbre de la civilización materialista, vinculada al interesado afán sufragista de amaestrar a las masas con la predicación de derechos, con la bulla de las libertades y reivindicaciones. Nacido del liberalismo y conservando todas las enormidades del farisaico credo demo-liberal, significa un paso más en la insensata y alegre emancipación del concepto humano de los deberes familiares y políticos: por eso su ocaso es tan próximo a su aurora y mediodía, que bastará un cuarto de generación, diez años de vida, para ser testigos de su fugacidad.

No esperamos que el escarmiento sea tan rápido como el fracaso: todas las naciones acogidas al credo racionalista, a la divinización de la vida industrial, están condenadas necesariamente a pasar por el doloroso invierno de la experiencia marxista si han de purgar el curso de sus ya seculares aberraciones, cuya última etapa desemboca en la sima comunista.

LA POSICIÓN DE ESPAÑA

Sólo España, entre los pueblos occidentales con cultura propia, aparecía, en el fondo de la totalidad de su pueblo, al margen del desenfreno progresista, que, incorporado hace siglo y medio a las costumbres de gobierno, ha sido el secreto de ese divorcio permanente entre el régimen y la nación, entre los políticos y el interés de la Patria. La realización de la Revolución abrileña. tomada por tantos, de buena fe, como histórica realización para encontrar el propio camino, el gobierno genuinamente español, ha sido, tristemente, la mayor victoria hasta aquí conseguida de la perversión parlamentario-socialista sobre el pueblo engañado por la calumnia científicamente explotada y por la extremación de las promesas irrealizables. Por eso su triunfo ha sido rápido y casi total, pero su fracaso es fulminante, como se va viendo. Celebremos, por España, el trágico paso del socialismo por el Poder: conviene, aunque resulte doloroso, que así nos adelantemos al escarmiento mundial, para recoger en breve tiempo la lección y reanudar el curso de nuestra Historia, acudiendo a las reservas propias de nuestra cultura imperial, ni racionalista, ni atea, ni mucho menos socialista.

(Libertad, núm. 16, 28 de septiembre de 1931.)

Los profesionales del escándalo esperan con morbosa deleitación sadista la semana en que se va la discutir el problema religioso.

Mientras los jabalíes afilan sus colmillos y el tenor prepara su romanza, los obreros se mueren de hambre y la industria nacional se paraliza. No puede seguir ni un momento más esta farsa indignante.

POLITICOCRACIA

EL ESCLAVISMO DEMOCRÁTICO

COMO no tenemos fe en la superstición del sufragio universal, rechazamos la intervención de la mujer en los comicios. El "un hombre, un voto", extendido hoy a "una persona, un voto", como fórmula de salud pública, es el resumen de un turbión de hipotéticas falsedades y supuestos infantiles: es la raíz de la llamada democracia liberal, negación de la verdadera democracia. A los que sienten aptitud, ambición y probabilidad de conquistar posiciones políticas, seduciendo a la muchedumbre de ignorantes, les conviene reducir la vida política -y aun toda la vida- del ser humano a este supuesto antinatural: "el individuo es libre y es igual bajo el Estado". Unica libertad, la del individuo. Única soberanía, la del individuo, también, pero delegada en el Estado -o sea en los políticos- por medio del voto. El voto engendra la plena soberanía; frente al Poder, conquistado por la suma mayoría de votos sueltos, ya no hay más libertades que las que consienta el partido dominante. El absolutismo parlamentario, construido así con la mecánica falaz de las papeletas electorales, domina en toda la dilatada existencia social situada entre el votante -que desfloró su soberanía en la urna- y el Estado Todopoderoso.

La Familia, la Escuela, la Propiedad, el Trabajo. la Asociación libre, todas las libertades y formas de convivencia quedan de rodillas ante el Poder’, que dispone de cárceles y ametralladoras.

Esta es la traza exacta de la llamada "democracia liberal", que es, de hecho, una "políticocracia absolutista". Sus principios o, más exactamente, sus supuestos -emisión libre y consciente del voto, poder constituyente de la mayoría de los individuos-, después de ser un tejido burdo de arbitrariedades mentales, contienen una lógica tan brutal, que autorizan las intromisiones más despóticas de la clase dominadora en la vida y voluntad de los dominados: es el fatalismo esclavista, elevado a principio de civilización.

La humanidad, bajo el mito del sufragio universal, resulta prisionera moral de ese mito y sierva físicamente de sus consecuencias. Porque a nadie le es posible sustraerse al dogma de la soberanía se puede votar en contra del candidato popular adverso, mas el voto contra el sistema, que es lo que importa, no tiene alcance práctico. ¿Qué derechos tiene el elector que no quiere a ningún candidato porque todos le parecen funestos? La papeleta en blanco, que es la sumisión, con manos atadas, a los mismos que detesta. Aunque la mayoría de los electores deteste a todos los elegidos -como viene a suceder en la España de hoy-, es forzoso aguantar la soberanía de los repudiados. No hay razón de bien público que abone el despotismo de los partidos dominantes, pero no importa. Basta que el dogma del sufragio, casado con la farsa electoral -trama caciquil y música demagógica, les hayan hecho soberanos. Su "poder constituyente" lo puede todo. Creemos que hasta hacer de los hombres mujeres y de las mujeres hombres...

Cierra España.

Movimiento español JONS (Juntas de Ofensiva Nacional-sindicalista) 15ª parte.



LA LECCIÓN INGLESA



UNA CIVILIZACIÓN DECAE

LA juvenil afirmación, repetidamente proclamada en este semanario, de que España es una reserva con vida propia, un depósito de originalidad cultural con vigor nuevo, frente al desgaste irremediable de los pueblos europeos traspirenáicos, ha venido a cobrar fulgor de actualidad con el gravísimo suceso inglés.

No es necesario divulgar, porque ya ha llegado a todos esta reflexión, que la crisis financiera de la Gran Bretaña rebasa con mucho por su origen y por sus efectos el campo de lo económico. Sólo atendiendo al efecto que para Inglaterra supone situar su glorioso hegemónico "terling" al nivel de las divisas de los pueblos más libres, ya se puede hablar por ahora de una grave derrota. Pero la interpretación dilata y las consecuencias desfavorables para el poder inglés y aun para la civilización europea se multiplican, si consideramos siquiera someramente las causas fundamentales de este grandioso crujido en el monumento imperial más encumbrado del mundo después de la declinación hispana.

Podemos reducir dichas causas a tres: la progresiva decadencia imperial por la suplantación de mercancías inglesas en los mercados mundiales; la ventaja monetaria de la Banca de otros países sobre la City, conseguida paulatinamente en los últimos años por Holanda, Francia y Norteamérica, especialmente, y, por último, la gestión socialista en el Gobierno de la Gran Bretaña.

Esto quiere decir que la hegemonía mundial inglesa declina definitivamente: muere porque pueblos numerosos -continentes completos- nacen a una nueva suficiencia, salen de una esclavitud económica que precisamente era la clave del imperio inglés.

Suramérica y Asia rechazan pacíficamente, por la voz de sus Aduanas, la tutela universal británica que parecía eterna. Y frente a este crecimiento de las naciones jóvenes o rejuvenecidas, Inglaterra presenta en sus alturas la ineptitud de una madurez materialista: el socialismo en el Poder. Esta es la fuerza encargada de asestar el golpe de gracia a la civilización europea, racionalista e industrial.

Cierra España.

Seguidores

Miguel de Unamuno - Diario de Sesiones, Junio de 1932

Estas autoridades de la República han de tener la obligación de conocer el catalán. Y eso, no... Si en un tiempo hubo aquello, que indudablemente era algo más que grosero, de «hable usted en cristiano», ahora puede ser a la inversa: «¿No sabe usted catalán? Apréndalo, y si no, no intente gobernarnos aquí.»... La disciplina de partido termina siempre donde empieza la conciencia de las propias convicciones.

Luis Araquistáin,socialista publica en abril de 1934

"En España no puede producirse un fascismo del tipo italiano o alemán. No existe un ejército desmovilizado como en Italia; no existen cientos de miles de jóvenes universitarios sin futuro, ni millones de desempleados como en Alemania. No existe un Mussolini, ni tan siquiera un Hitler; no existen ambiciones imperialistas, ni sentimientos de revancha, ni problemas de expansión, ni tan siquiera la cuestión judía. ¿A partir de qué ingredientes podría obtenerse el fascismo español? No puedo imaginar la receta".

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

“La verdad es, lo he publicado antes de ahora, que el país no recibió mal a la dictadura, ni la dictadura hizo daño material al país. Es decir, no gobernó peor que sus antecesores. Les llevó la ventaja de que impuso orden, corto la anarquía reinante, suprimió los atentados personales, metió el resuello en el cuerpo de los organizadores de huelgas y así se estuvo seis años. Nunca la simpatía personal ha colaborado tan eficazmente en formar de un gobernante como el caso de Primo de Rivera, [...]”

Alejandro Lerroux, Mis memorias.

Frente Popular (Febrero 1936 - Marzo 1939)



Calvo Sotelo, sesion del 16 de junio de 1936.

"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...
Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.
España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular".

La memoria analfabeta es muy peligrosa

Pérez-Reverte se embala. No es que le duela España, es que le indigna su incultura, su falta de espíritu crítico. Se revuelve porque, dice, un país inculto no tiene mecanismos de defensa, y “España es un país gozosamente inculto”. Tiene el escritor en la punta de los dedos las batallas, los hombres, las tragedias que han hecho la historia para apuntalar sus argumentos.

- Mi memoria histórica tiene tres mil años, ¿sabes?, y el problema es que la memoria histórica analfabeta es muy peligrosa. Porque contemplar el conflicto del año 36 al 39 y la represión posterior como un elemento aislado, como un periodo concreto y estanco respecto al resto de nuestra historia, es un error, porque el cainismo del español sólo se entiende en un contexto muy amplio. Del año 36 al 39 y la represión posterior sólo se explican con el Cid, con los Reyes Católicos, con la conquista de América, con Cádiz... Separar eso, atribuir los males de un periodo a cuatro fascistas y dos generales es desvincular la explicación y hacerla imposible. Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada. Yo quiero a alguien culto que me diga que el 36 se explica en Asturias, y se explica en la I República, y se explica en el liberalismo y en el conservadurismo del XIX... Porque el español es históricamente un hijo de puta, ¿comprendes?.

Arturo Pérez-Reverte